(ARGENTINA).- “Giovanni Simeone NO VOLVERÁ a River”. La frase, directa y sin matices, la dijo el periodista César Merlo y le puso un freno en seco a la ilusión del mercado de pases de invierno. Pese al deseo expreso del propio Giovanni Simeone y al esfuerzo económico que hizo la dirigencia de River Plate para repatriarlo, el Torino se mantiene inflexible y descartó desprenderse del atacante.
Merlo sostuvo que “Torino lo considera un jugador TOP, y salvo un cambio rotundo no venderá al delantero que hizo saber su deseo de volver al Millonario”. La negativa del club italiano no admite grises: para la dirigencia que encabeza Urbano Cairo, Simeone es una pieza central del proyecto deportivo y no está en venta, más allá de los números que se pongan sobre la mesa.
El propio Giovanni Simeone, de 30 años, se había reunido cara a cara con Cairo para destrabar la operación. El hijo del Cholo regresó a Italia anticipadamente de sus vacaciones con la intención de comunicarle al presidente del Torino que su deseo de volver a Núñez respondía a una cuestión familiar y sentimental, no a un capricho contractual. El gesto, sin embargo, no alcanzó para modificar la postura del club.
Desde el Monumental ya habían elevado una oferta formal de 9 millones de euros y sugerían distintas fórmulas de pago. La respuesta de Torino fue explícita: rechazó la propuesta por considerarla insuficiente y dejó en claro que exige una cifra cercana a los 15 millones de euros para liberar al delantero de manera definitiva. Aun así, el principal obstáculo no es el monto, sino la decisión de no desprenderse del goleador.
Giovanni Simeone viene de una temporada sólida en la Serie A, con 11 goles y 2 asistencias en 29 partidos de liga, números que lo consolidaron como un foco de ataque irremplazable para el esquema del Torino. Su vigencia en el fútbol italiano y el rendimiento que mostró a lo largo de la campaña 2025-26 son el respaldo que esgrime la directiva para resistir la insistencia de River.
La postura inflexible del Torino
La respuesta de la dirigencia italiana fue un baldazo de agua fría para la ilusión del regreso, porque desde Torino bajaron el pulgar aclarando que no se trataba de un tema de cifras. Para Cairo y su grupo de trabajo, perder a Simeone ahora significaría un golpe deportivo y un desgaste con los hinchas que no están dispuestos a asumir.
River apuraba la llegada de un centrodelantero a pedido de Eduardo Coudet y Giovanni Simeone era el apuntado, pero la novela parece haber llegado a su capítulo final con un portazo del club dueño del pase. Sin el regreso del Cholito, la búsqueda de un 9 en Núñez continuará en los próximos días.


