(ARGENTINA).- “Se trata de un jugador de 30 años cuyo nombre no es tan conocido para el común del fútbol argentino”. La definición publicada por Diario Olé, describe el misterio que envuelve al lateral derecho que River negocia en este mercado de pases. Las gestiones, con el protagonista guardado bajo siete llaves, se llevan con hermetismo absoluto para no entorpecer la operación que tendría a Pablo Longoria a la cabeza.
La búsqueda de un marcador de punta se aceleró tras la decisión del cuerpo técnico de apartar a Fabricio Bustos del plantel profesional. Con Gonzalo Montiel concentrado para la Copa del Mundo, el entrenador Chacho Coudet considera que el juvenil Ulises Giménez —único lateral derecho disponible en la pretemporada de Alicante— todavía no está listo para ser el principal recambio.
Un detalle central en la elección del apuntado es la reducción de la masa salarial. El contrato que cobraría este futbolista “sería considerablemente menor al que percibe Bustos”, quien hoy se entrena apartado a la espera de definir su salida del club.
Aunque el nombre del defensor se mantiene en reserva, en el Monumental ya tienen un elegido. La dirigencia, que semanas atrás incorporó al español Pablo Longoria como director deportivo para profesionalizar las negociaciones, trabaja con la premisa de evitar filtraciones que encarezcan el pase. El director deportivo español.encabeza un área que busca imprimirle mayor rigurosidad a cada incorporación.
El otro puesto que busca River
Además del lateral, River busca incorporar otro marcador central pese a que ya acordó la llegada de Nicolás Otamendi. Antes del Mundial, la dirigencia realizó averiguaciones por Facundo Medina, pero su alto rendimiento actual hace que la transferencia sea prácticamente imposible. Por el momento, no hay un nombre alternativo por el que se haya avanzado.
En ese sector, el Millonario, con el aval de Pablo Longoria, ya borró a Paulo Díaz —negocia su rescisión para firmar con Atlanta United— y a Germán Pezzella, mientras que Tobías Ramírez continúa recuperándose de una lesión meniscal. La necesidad de reforzar la última línea es una prioridad absoluta para Coudet.
En los próximos días, Pablo Longoria espera tener novedades concretas tanto por el lateral tapado como por el central, con la premisa de sumar refuerzos que eleven la vara para el segundo semestre.


