(ARGENTINA).- “Si River no pone muchísima plata, para mí esto no se hace”. La frase, seca y directa, resume el estado de la negociación entre River y Tigres por el delantero argentino Ángel Correa. La pronunció César Merlo durante su intervención en Picado TV, mientras describía la llegada del atacante a la pretemporada del club mexicano un día más tarde de lo previsto.
Merlo contó que siguió de cerca el arribo de Correa al aeropuerto de Monterrey, donde lo recibió un empleado del club felino. “Esto es el la llegada del aeropuerto de Monterrey. Ahí lo fue a buscar un empleado del club”, relató el periodista. Para él, ese retraso no fue casual: “para mí eso fue un acto de presión eh eh y no algo consensuado”, sostuvo.
A pesar del gesto del futbolista, el camino para que River lo incorpore sigue atado a una cifra millonaria que, por ahora, el club de Núñez no puso sobre la mesa. “Y yo no sé si River va a poner tanta plata”, deslizó Merlo, y agregó que desde el entorno del Millonario le confiaron que “apelan al operativo presión de Ángel Correa” para destrabar un pase que parece estancado. Tigres, firme en su postura, no recibió ninguna oferta formal por el delantero y lo considera un jugador no negociable dentro de su plantilla.
Según reportes de la prensa mexicana, la cláusula de rescisión de Ángel Correa oscila entre los 15 y 18 millones de dólares, aunque el periodista Vladimir García, de TUDN, elevó ese número hasta los 20 millones. Las fuentes cercanas al club regiomontano coinciden en que River solo hizo sondeos para conocer las condiciones salariales del jugador, sin avanzar hacia una negociación concreta.
Mientras el operativo presión sigue su curso, el plantel de River ya lleva casi una semana de pretemporada en Alicante. Pablo Longoria, director deportivo, conduce un mercado en el que ya se aseguraron dos refuerzos: Nicolás Otamendi firmó su contrato —aunque se sumará tras el Mundial— y Mauro Arambarri ya entrena con normalidad. La búsqueda de atacantes de jerarquía, en tanto, sigue abierta.
El objetivo inmediato del equipo es doble: encarar los octavos de final de la Copa Sudamericana —tras liderar su grupo— y disputar el torneo Clausura, después de haber sido subcampeón del Apertura. Para esa segunda mitad del año, el club ya comunicó una lista de 12 jugadores que no continuarán.
Hasta el cierre de esta nota, River no transformó el interés en una oferta que satisfaga a Tigres. Ángel Correa, mientras tanto, ya se entrena a las órdenes de Guido Pizarro en Monterrey. La pelota, como casi siempre, la tiene la billetera.


