(ARGENTINA).- “Tigres siempre va corriendo el arco”. La frase es de Hernán Castillo y resume de una vez y para siempre el motivo por el cual la negociación entre River y los mexicanos no termina de encaminarse. Mientras, el delantero Ángel Correa decidió pegar un portazo: no se presentó al primer entrenamiento de la pretemporada de Tigres para presionar por su salida.
Según contó Castillo en su canal de YouTube, el campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022 está haciendo fuerza para volver al fútbol de su país. “Sí que está metiendo presión, intentando salir, lo desea, tiene ganas y tratará de empujar como puede”, explicó el periodista. La ausencia del atacante en el arranque de los trabajos no es un dato menor: la directiva de Tigres intentó desmentirla con un supuesto permiso que, en los hechos, nunca existió.
La pulseada por el precio
“Ángel Correa tiene que ponerse firme y se ha puesto hoy. No ha ido al primer entrenamiento”, agregó Castillo. La postura del futbolista es un mensaje directo a una dirigencia que, según el mismo periodista, se caracteriza por modificar las condiciones a último momento. Esa falta de certeza en los números es lo que viene demorando un acuerdo que, a priori, parecía encaminado.
La misma táctica que el representante de Ángel Correa, El entorno del campeón del mundo busca destrabar un traspaso que ya lleva semanas de conversaciones informales, pero que nunca terminó de cristalizar por la volatilidad de los interlocutores mexicanos.
River, que ya incorporó a Nicolás Otamendi y Mauro Arambarri, busca un atacante de jerarquía para afrontar un semestre exigente: los octavos de final de la Copa Sudamericana y la disputa del torneo Clausura. El club de Núñez culminó primero en su grupo del certamen continental y fue subcampeón del Apertura. La salida de doce futbolistas al final del primer semestre dejó espacio salarial y deportivo para un nombre como el de Ángel Correa.
El plantel que dirige Eduardo Coudet ya trabaja en Alicante desde hace casi una semana a la espera de definiciones del mercado. Desde el entorno del delantero admiten que el jugador no quiere volver a pisar México y que su intención es resolver su futuro en los próximos días.
Lo concreto es que, por ahora, Tigres no dio el brazo a torcer y la falta de respuesta oficial mantiene la operación en un compás de espera. Mientras tanto, la presión de Ángel Correa crece y River aguarda atento una ventana que, por la insistencia del atacante, podría abrirse antes de lo pensado.


