Una de las razones por las cuales River utilizó solo uno de los dos cupos extras que se le abrió sobre el cierre del mercado de pases era porque Eduardo Coudet confesó estar conforme con el plantel que tomaba. Esto incluía a los jugadores que tuvo a disposición desde el día 1 de entrenamiento y también a los que les faltaba un tiempo para estar al 100% desde lo físico. Eran varios los que llegaban lesionados desde el ciclo de Marcelo Gallardo. Tres de mayor gravedad.
El primero de ellos es Germán Pezzella quien ayer sumó su segundo partido después de la rotura de ligamentos cruzados. Ingresó desde el banco en Bolivia y contra Racing y corre con chances de regresar a la titularidad ante Carabobo por Copa Sudamericana. El segundo nombre importante de esta lista es Franco Armani, el capitán de River que recién esta semana volverá a realizar trabajos de campo después de los conflictos en el tobillo. Por último, aparece Maximiliano Meza, otro que junto al Pulpo regresará a entrenamientos a la par del grupo y está cerca de incorporarse a los planes que tiene Chacho Coudet.
El volante que padeció mucho su físico desde que el Millonario lo fichó en 2024 está inactivo desde fines del año pasado. Justamente en el clásico contra Boca en La Bombonera, debe abandonar el campo en el primer tiempo por la avulsión del tendón rotuliano de la rodilla izquierda. Tras pasar por el quirófano, se supo que estaría varios meses en recuperación. Tiempo que está próximo a cumplirse.
Sin precisiones sobre el lapso que falta, es un avance saber que Maximiliano Meza ya empezará a ser exigido a la par de sus compañeros. De acuerdo a como reaccione la zona a esas primeras prácticas podrá determinarse el momento en el que aparezca como una variante real para este River que carece de volantes externos de su característica. Si Chacho Coudet logra encontrar el nivel que supo tener, podría considerarse un refuerzo hacia la otra mitad de año.
Cuestión de familia en River
Independientemente de la necesidad principal de volver a sentirse un jugador apto, hay otro agregado que puede motivar a Maximiliano Meza. Su hermano Juan Cruz pareciera ser una apuesta sólida del ciclo Coudet. Viene colocándolo en los últimos partidos y con destellos va ganándose la confianza. De esta manera, el sueño de compartir tiempo vistiendo la camiseta de River es más que concreto.


