La caída frente a Vélez en Liniers no fue una más. Con ese resultado, River acumuló 12 derrotas en los últimos 20 partidos, un registro inesperado para el ciclo más exitoso de su historia. El golpe deportivo abrió un debate que hasta hace poco parecía imposible: la continuidad de Marcelo Gallardo volvió a estar en discusión.
Por primera vez desde su regreso, el respaldo dejó de ser incondicional en el plano simbólico. Si bien el proyecto fue ratificado en noviembre y contó con una fuerte inversión en el mercado de pases, el rendimiento reciente encendió alarmas en todos los niveles del club.
La charla reservada con Di Carlo
Según trascendió en el entorno dirigencial, el tema fue abordado puertas adentro entre el entrenador y el presidente Stefano Di Carlo. La postura institucional es clara: no está en los planes despedir al técnico. Sin embargo, existe un entendimiento implícito que cambia el escenario.
Si el equipo no muestra una mejora sostenida en el corto plazo, la decisión no sería impuesta desde la dirigencia. La determinación quedaría en manos del propio DT, en caso de considerar que el proceso no logró los objetivos esperados. En Núñez reconocen preocupación, pero también remarcan que el margen lo define el Muñeco.
¿Renuncia o continuidad?
En las últimas horas crecieron las versiones. Algunos comunicadores aseguraron que “hay muchas chances de que presente la renuncia”, mientras otros sostienen que el entrenador se tomará un tiempo para evaluar el panorama antes de comunicar cualquier postura definitiva.
El plantel está citado a entrenarse en el River Camp a las 18:00, en una jornada que puede marcar un punto de inflexión. La continuidad del técnico más ganador en la historia del club nunca estuvo tan expuesta desde su vuelta, y ahora todo depende de una decisión que solo él puede tomar.


