(ARGENTINA).- Este domingo, Leonardo Ponzio y Rodolfo Arruabarrena se enfrentarán por primera vez como entrenadores en el Boca-River de la Bombonera. El partido reunirá en los bancos a dos protagonistas que ya se cruzaron como futbolistas en España y compartieron después otros capítulos del fútbol argentino.
Los separan siete años: Arruabarrena tiene 51 y Ponzio, 44. La relación entre ambos estuvo marcada por el respeto mutuo, aunque nunca se elogiaron públicamente. El nuevo duelo completa un recorrido que pasó de los enfrentamientos en Europa a los superclásicos, con Arruabarrena como técnico de Boca y Ponzio como referente de River. Leonardo Ponzio llega como técnico interino de River, en su primera experiencia al frente de un equipo, con siete partidos dirigidos; Arruabarrena lleva 15 temporadas en la profesión.
Entre 2003 y 2006 se midieron seis veces en la Liga española. Ponzio era volante de Zaragoza y marcó un gol, mientras Arruabarrena jugaba de lateral izquierdo en Villarreal y no convirtió. El balance favoreció al Vasco, con tres triunfos, dos empates y una derrota. El último de esos partidos también tuvo a Juan Román Riquelme en Villarreal, donde compartía equipo con Arruabarrena.
Zaragoza había regresado a Primera tras el descenso de 2002 y armó un plantel que, además de Ponzio, incluyó a David Villa, Gabriel Milito y Cani. En Villarreal también estaban Juan Pablo Sorin y Diego Forlán; el equipo llegó a las semifinales de la Liga de Campeones 2005/06, donde perdió ante Arsenal. Leonardo Ponzio llegó a River a principios de 2007 y volvió a España después de ganar el Clausura 2008 con el equipo de Diego Simeone. Arruabarrena pasó al AEK de Atenas a mediados de 2007 y fichó por Tigre un año después.
En 2000 ya habían tomado caminos distintos: Arruabarrena dejó Boca para irse a Europa y Ponzio empezaba a asomar en la Primera de Newell’s. Ninguno integró la lista argentina para el Mundial de Alemania 2006, pero ambos fueron convocados al inicio del ciclo de Alfio Basile. Compartieron citación en el amistoso ante España en Murcia, que Argentina perdió 2-1: Ponzio quedó en el banco y Arruabarrena jugó los 90 minutos junto a Lionel Messi, entonces de 19 años. Fue la única ocasión en que compartieron convocatoria y en la que Arruabarrena jugó con Messi, uno de los pocos futbolistas que también había compartido cancha con Diego Maradona.
“Tuvimos miedo porque parecíamos una mosca cuando la envenenás, que da vueltas. No veíamos, era una sensación rara. Nunca me lo hubiese imaginado. Si empezábamos a jugar y no veía, iba a pedir el cambio, pero lo lógico era parar. Si no, un don nadie de turno entra a pegarle una piña a un jugador y siga, siga… no es normal”, recordó Leonardo Ponzio sobre la noche del gas pimienta, en la que fue uno de los más afectados. Arruabarrena, que había llegado a Boca en 2014 durante el ciclo de Marcelo Gallardo en River, fue fotografiado corriendo detrás de Rodolfo D’Onofrio. Durante los cruces entre ambos equipos en el ciclo del Vasco, Boca sumó dos triunfos, tres empates y dos derrotas, pero quedó eliminado ante River en las semifinales de la Copa Sudamericana 2014 y los octavos de final de la Copa Libertadores 2015.
“D’Onofrio sabe por qué lo mandé a la mierda. La gente nos conoce y se sabe quién es el que miente. Hizo referencia a una situación del club, eso es algo que me saca. Queda ahí, nada más. Él sabe bien lo que dijo”, explicó Arruabarrena; también sostuvo que el episodio “fue un hecho político”. Este domingo, en la Bombonera, el Boca-River puede ayudar al Vasco a encaminar el título y a Ponzio a afirmarse en su cargo.






