River Plate conmemora este año el undécimo aniversario de los incidentes ocurridos el 14 de mayo de 2015 en el estadio de Boca Juniors. Aquella noche, el cruce por los octavos de final de la Copa Libertadores se interrumpió por una agresión directa contra el plantel visitante. El uso de gas pimienta en la manga de acceso afectó la integridad física de varios profesionales.
Cinco integrantes de la delegación de River presentaron quemaduras corporales y lesiones oculares graves tras el contacto con la sustancia química. La visibilidad y la respiración de los futbolistas se vieron comprometidas, lo que impidió la continuidad del encuentro deportivo. En simultáneo, un dron sobrevoló el campo de juego con una tela que aludía al descenso del club de Núñez.
La sanción de Conmebol y el fallo judicial
La Conmebol dictaminó la eliminación de Boca Juniors del torneo continental y otorgó la clasificación directa a River. Esta decisión administrativa permitió que el equipo avanzara en el cuadro hasta obtener el título de campeón de la edición 2015. La resolución marcó un precedente institucional en la aplicación de penas por violencia en estadios de fútbol sudamericano.
Las investigaciones posteriores identificaron a Adrián 'Panadero' Napolitano como el autor material del ataque contra los jugadores de River. El socio del club local fue captado por las cámaras de seguridad mientras manipulaba el dispositivo para arrojar el químico. La justicia argentina le impuso una probation como condena por sus acciones durante el transcurso del Superclásico.
La comisión directiva de Boca Juniors resolvió la expulsión permanente de Napolitano de los registros de la institución. Transcurridos 11 años de los hechos, el episodio se mantiene como uno de los antecedentes de mayor impacto en el fútbol regional. Las autoridades deportivas reforzaron desde entonces los protocolos de seguridad en los túneles de acceso a los vestuarios a través de normativas de Conmebol.


