(ARGENTINA).- “Hoy es el día”, había escrito Marcos Acuña antes de marcar el gol que le dio a River el triunfo 1-0 ante Estudiantes de Río Cuarto, el sábado pasado en el Monumental. El lateral había anticipado el tanto en una charla con su esposa y, después de convertir, compartió otro intercambio en el que lo cargaron por no bailar.
El chat con Julia Silva empezó con un reclamo en tono de broma por el tiempo que llevaba sin hacer un gol. “¿Podés meter un gol? Ya no me acuerdo cuándo metiste uno”, le escribió. Acuña contestó entre risas: “Jajaja, San Lorenzo”, en referencia al equipo contra el que había marcado la vez anterior. Silva insistió: “Mil años pasaron”.
El lateral cerró el intercambio con la certeza de que ese día iba a convertir. Su pronóstico se cumplió durante el partido y el tanto marcó su regreso al gol con River. Después de la jugada, Silva publicó la conversación en Instagram.
Emiliano Martínez, excompañero de Marcos Acuña en la Selección Argentina y arquero campeón del mundo, también le había anticipado un gol y le sugirió cómo festejarlo. “Hoy metés golcito y perreás como loco”, le escribió. El pedido incluía una celebración con baile, pero Acuña no se animó: después de convertir, compartió el chat y respondió “No me animé, amigo”. Martínez lo chicaneó: “No bailaste, cagón”.
La jugada del tanto comenzó con una intervención de Gonzalo Montiel, quien habilitó a Ángel Correa. El delantero detectó el movimiento de Marcos Acuña y le entregó la pelota dentro del área. El lateral definió con un remate y abrió el marcador.
En ataque, Acuña se proyectó por la banda izquierda, buscó profundidad y probó con pases diagonales para generar peligro. Además de participar en la jugada del gol, se sumó a otra ofensiva de River sobre el cierre del partido.
En defensa, Marcos Acuña se destacó por su solidez en los duelos individuales y ganó todos los quites que disputó. La última acción ofensiva en la que participó no terminó en gol: River no consiguió concretarla.
