(ARGENTINA).- La llegada de Nicolás Otamendi modificó la competencia en la defensa de River y dejó a Lautaro Rivero con menos espacio en la rotación. El defensor perdió terreno tras la incorporación del campeón del mundo, pero la suspensión de uno de los centrales le abre una posibilidad de volver al equipo en el próximo partido.
En el Torneo Clausura, Rivero disputó 94 minutos repartidos en tres partidos y, desde la fecha 5, sumó apenas 11 minutos. Sebastian Ueberrhein, de La Página Millonaria, consignó que Leonardo Ponzio debía elegir entre Rivero y Tobías Ramírez para cubrir la vacante. La definición estaba prevista para las prácticas del viernes y el sábado, y Rivero llegaba con ventaja para ser titular, aunque sin rodaje reciente.
Antes de quedar relegado, River había repescado a Rivero de Central Córdoba de Santiago del Estero después de una buena temporada en 2025. El defensor respondió al regresar: se metió en el equipo, mostró personalidad y sostuvo un nivel que le abrió las puertas de la Selección Argentina Mayor. Durante la primera parte de 2026 mantuvo minutos y protagonismo, tras su crecimiento bajo la conducción de Marcelo Gallardo.
Ese semestre también tuvo errores puntuales que lo dejaron expuesto. Rivero tomó malas decisiones en la salida, tuvo fallas de cálculo y protagonizó dos acciones dentro del área que terminaron en penales: una en el Superclásico ante Boca y otra en la final frente a Belgrano. La reprobación de los hinchas se hizo sentir en algunos momentos, y esas equivocaciones pesaron más que varias de sus intervenciones correctas.
Después de ese período, Rivero apareció en los planes de la Real Sociedad y del Shabab Al-Ahli Dubai, de Emiratos Árabes. Ninguna negociación prosperó: en River consideraron insuficientes las propuestas y el defensor siguió en Núñez. La llegada de Otamendi se dio en paralelo y su jerarquía como campeón del mundo alteró la competencia interna en la zaga.
“revancha”, escribió Lautaro Rivero en una carta posterior a la final disputada en Córdoba, en mayo. En sus indicadores defensivos, el central mantuvo buenos porcentajes en los duelos, presencia en el juego aéreo, volumen de despejes y una precisión alta con la pelota. El análisis de su semestre también distingue esos registros de los errores puntuales que lo expusieron y que terminaron pesando más que sus intervenciones bien resueltas.
River recibirá a Racing el domingo 25 de octubre a las 19.15 en el Monumental, por la fecha 14 de la Zona B. Lucas Martínez Quarta se perderá el partido tras recibir su quinta amarilla ante Belgrano, pero estará habilitado para el Superclásico ante Boca, previsto para el 1 de noviembre en La Bombonera. La vacante que deja en la defensa es la oportunidad que Rivero busca para recuperar un lugar desde el inicio.
