(ARGENTINA).- River llegó a la fecha 14 del Clausura en el séptimo puesto de la tabla anual, con 49 puntos en 29 partidos, y debe seguir de cerca varios cruces de rivales directos. Los resultados podían incidir en sus chances de clasificarse a la Libertadores 2027 por esa vía y en su lugar entre los ocho que avanzan a los playoffs. Además de su partido ante Racing, debía esperar resultados en otros cruces para sostener esos objetivos.
La tabla anual estaba encabezada por Boca y Argentinos, ambos con 54 puntos en 29 encuentros. El cruce entre Independiente y Boca también podía favorecer a River: necesitaba que el líder perdiera puntos y que Independiente no ganara.
River mira otros partidos
Para el escenario de clasificación a la Sudamericana, además de vencer a Racing, River necesitaba que Unión le ganara a Estudiantes y que Defensa y Justicia no se impusiera ante Talleres. Esos encuentros también formaban parte de los resultados a seguir por su efecto en la tabla anual. La cuenta para la Sudamericana corría en paralelo a la pelea por la Libertadores, que River buscaba por la tabla acumulada.
Rosario Central-Huracán y Argentinos-Independiente Rivadavia eran los dos cruces con incidencia tanto en la tabla anual como en la Zona B. Rosario Central estaba tercero en la primera clasificación, con 53 puntos, e Independiente Rivadavia cuarto, también con 53; Argentinos ocupaba el segundo lugar. En el Clausura, Rosario Central y Argentinos compartían el liderazgo con 25 puntos, mientras Huracán e Independiente Rivadavia sumaban 19.
Los partidos de Central Córdoba con Vélez y de Instituto con Riestra también exigían atención por la tabla anual: Vélez ocupaba el quinto puesto, con 52 puntos, e Instituto el sexto, con 50. En la Zona B, River era sexto, con 20 puntos en 13 partidos, dentro de los ocho que avanzaban a los playoffs. Por eso también debía seguir Barracas Central-Estudiantes de Río Cuarto y Gimnasia-Sarmiento: Barracas tenía 19 unidades, mientras Gimnasia sumaba 22 y Sarmiento, 21.
Ponzio prepara la zaga para recibir a Racing
Leonardo Ponzio probó una variante para el partido contra Racing: en el amistoso informal del lunes ante Ferro puso a Tobías Ramírez y Lautaro Rivero en la zaga, con el primero como central por derecha. Lucas Martínez Quarta debía cumplir una fecha de suspensión tras recibir la quinta amarilla ante Belgrano, una vez terminado ese encuentro.
El partido estaba programado para el domingo 25 de octubre, a las 19.15, en el Monumental. Si elegía a Rivero, Nicolás Otamendi debía ocupar el lugar habitual de Martínez Quarta; con Ramírez, podía marcar a Maravilla Martínez y dejar al juvenil como último hombre.
Ramírez apenas había jugado 45 minutos en su único partido en la Primera de River, ante Racing en el Cilindro el 12 de abril, antes de sufrir un síndrome meniscal y ser operado. En agosto volvió a sumar minutos en Reserva frente a Atlético Tucumán y Godoy Cruz; Ponzio lo convocó en seis de sus siete partidos, aunque no lo hizo entrar. River había pagado 2,2 millones de dólares por el 50% de su pase, de acuerdo con la información atribuida a Argentinos.
Rivero, por su parte, solo sumó dos minutos con Ponzio ante Banfield y quedó en el banco en los seis encuentros siguientes, pese a haber jugado la ida de octavos de la Sudamericana, ser titular ante Central e ingresar siete minutos frente a Argentinos. Facundo González, de 20 años, también era una alternativa: había sido titular ante Independiente Santa Fe en la ida, falló un penal en la serie y con Ponzio ingresó un minuto ante Estudiantes de Río Cuarto, además de ser suplente frente a Belgrano.
