(ARGENTINA).- “¡Salí una vez!”, le gritó Nicolás Otamendi a Santiago Beltrán sobre el cierre del empate 1-1 entre River y el conjunto local en Junín. El reclamo llegó durante una jugada de peligro, cuando el defensor tuvo que intervenir cerca de su propia área.
La acción empezó cuando un defensor de Sarmiento recuperó la pelota en el círculo central, dentro de su propia mitad, y metió un pase filtrado para Junior Marabel, que corría hacia el área de River. Lucas Martínez Quarta alcanzó a desviar el envío con la cabeza, aunque no pudo controlarlo ni despejarlo con claridad. La pelota quedó suelta cerca del área y Nicolás Otamendi logró dominarla, pero estaba encerrado junto a su arco. El defensor eligió tirarla al lateral y la posesión quedó para Sarmiento.
“¡Salí una vez!”, le gritó Nicolás Otamendi a Beltrán después del despeje. El capitán se dio vuelta para reclamarle que abandonara el arco y saliera a cortar el pase, pero el arquero no respondió. Faltaban cinco minutos para el final y River buscaba el gol que le diera la victoria en Junín.
El episodio tuvo un antecedente en el primer tiempo, en una acción similar con Beltrán, Otamendi y Marabel. Un pelotazo largo acercó a Sarmiento al área y el delantero disputó la pelota cuerpo a cuerpo con el defensor antes de que el arquero saliera a atraparla. El envión llevó a Beltrán más allá de la línea del área con la pelota en las manos, y Marabel protestó por la jugada. El juez de línea consideró que el balón no había salido y dejó seguir el juego. Nicolás Otamendi también participó de esa secuencia.
“Se ve que estuvo buscando mucho la mano”, dijo Gonzalo Montiel sobre Sebastián Zunino, después de la revisión del VAR. Ángel Correa envió la pelota a Fausto Vera, que, tras un control fallido, la levantó hacia Montiel, ubicado en el área chica; el lateral conectó de cabeza. Zunino primero convalidó el tanto y luego lo anuló por una mano previa de Vera, antes de sancionar un tiro libre en defensa para Sarmiento. La consulta se extendió y los dos equipos protestaron ante el árbitro.
La previa del partido incluyó incidentes entre hinchas de River y la Policía en el acceso al estadio Eva Perón. El operativo se desbordó y colapsó la tribuna asignada al público visitante, en un episodio que generó caos y represión en los ingresos. El cruce correspondía a la fecha 11, que se había postergado.
El empate 1-1 no alcanzó para que River entrara entre los ocho equipos clasificados a la fase eliminatoria del Torneo Clausura. En la tabla anual, el equipo quedó octavo con 46 puntos, a cinco de Argentinos, último en zona de clasificación a la Libertadores, cuando restaban cuatro fechas. La próxima presentación sería ante Belgrano; después venían dos clásicos consecutivos contra Racing y Boca, antes del cierre de la fase regular frente a Aldosivi en el José María Minella.
