(ARGENTINA).- River atraviesa un descanso de 21 días entre la derrota ante Huracán y el próximo partido oficial frente a Estudiantes de Río Cuarto. El intervalo le permite a Leonardo Ponzio reorganizar el equipo antes del tramo decisivo. Por duración y momento deportivo, el parate aparece como una oportunidad para corregir y darle forma a un plantel que todavía busca su mejor versión.
El entrenador llegó a esta pausa después de conseguir tres victorias y una derrota desde que asumió. La dirigencia también le dio respaldo con un contrato hasta diciembre de 2027, una señal que amplía el margen de trabajo para definir una estructura y sostenerla cuando vuelva la competencia oficial. Leonardo Ponzio tiene ahora jornadas consecutivas para conocer más a sus futbolistas, probar variantes y ordenar el funcionamiento.
La diferencia con la última preparación realizada en Alicante está en el tiempo y en las herramientas disponibles. Aquel trabajo, encabezado por Eduardo Coudet, duró 14 días y contó apenas con 19 futbolistas, una cantidad que limitó las tareas colectivas. En este descanso, el cuerpo técnico dispone de casi todo el plantel, salvo Santiago Beltrán, Tobías Andrada y Nicolás Otamendi, afectados a la Selección.
Thiago Almada es una de las excepciones del grupo que trabaja con normalidad. El mediocampista fue desafectado por un desgarro grado 1 en el cuádriceps y continúa entrenándose con el cuerpo médico del seleccionado en Ezeiza. El resto de los jugadores le permite al entrenador trabajar con una base más amplia que la utilizada en Alicante y aumentar la competencia interna.
Los partidos de práctica también forman parte del plan. River enfrentó a All Boys y a Estudiantes de Buenos Aires para darles minutos a los futbolistas que venían teniendo menos participación, y durante este nuevo parate sumó otro examen ante Vélez. El equipo se impuso 3-2, un resultado que le aportó rodaje al plantel mientras Leonardo Ponzio ajusta cuestiones tácticas y administra las cargas.
Aníbal Moreno atraviesa otro de los procesos que el cuerpo técnico debe seguir durante la pausa. El mediocampista sufrió una discopatía lumbar a fines de agosto, cuando se resintió minutos antes del partido frente a Banfield, y desde entonces lleva adelante una recuperación diferenciada. La planificación incluye recuperar futbolistas, cuidar a quienes tienen molestias y llegar al regreso con la mayor cantidad de opciones disponibles.
El calendario posterior al descanso exigirá respuestas rápidas. River afrontará tres partidos en 11 días ante Sarmiento, Estudiantes de Río Cuarto y Racing; luego llegará el Superclásico frente a Boca y, antes del cierre del torneo, el duelo contra Aldosivi. Con las competencias internacionales ya terminadas, el equipo necesita meterse en los playoffs y asegurar su clasificación a la próxima Copa Libertadores a través de la tabla anual. La primera prueba de ese trabajo será el regreso ante Estudiantes de Río Cuarto, cuando Leonardo Ponzio deba convertir las semanas de preparación en resultados.
