(ARGENTINA).- “Para ganar los partidos River deberá hacer 3 o 4 goles porque atrás defiende espantosamente.” La frase es de Nicolás Distasio y resume su análisis tras la caída de River por 2-1 ante Huracán en el Monumental, por la fecha 10 del Torneo Clausura. El Millo cortó una racha de tres victorias consecutivas con Leonardo Ponzio, quedó afuera de la zona de playoffs y puso sobre la mesa la debilidad que más se repite: un equipo que genera pero que concede demasiado atrás.
“La defensa no da garantías y el arquero no nos salva como el semestre pasado”, escribió Distasio en su columna “Defendiendo así, River no va a ganar nada”, publicada el 20 de septiembre en La Página Millonaria. Y agregó: “Lo dije después de cada victoria conseguida y lo vuelvo a decir ahora que la caída ya es una triste realidad”. Para el periodista, el problema no nació con esta derrota: “En todos los partidos que ganó recibió goles y convivió con una sensación de inseguridad permanente”.
El partido mostró el patrón en la cancha. A los 9 minutos del primer tiempo, Óscar Cortés abrió el marcador para Huracán con un tiro libre que picó en el área y se metió pegado al palo izquierdo de Santiago Beltrán. River, encima, perdió por lesión a Thiago Almada, con una molestia en el muslo, y reemplazado por Lucas Beltrán; a los 36, Tobías Andrada también dejó la cancha y entró Mauro Arambarri. Tomás Galván igualó a los 19 del complemento con un remate que se clavó en el ángulo, pero a los 34 Fausto Vera perdió la cobertura, quedó un hueco en la defensa y Lucas Blondel sacó el zapatazo del 2-1.
Los errores individuales que ya venían repitiéndose
“Ya no sorprende que siempre haya un error de Lucas Martinez Quarta”, escribió Distasio, antes de describir un patrón: “Son acciones aisladas pero recurrentes. Pasan pocas veces por partido, pero pasan en todos los partidos. Es un defecto grave que por ahora sigue sin solución”. En su lectura, “atrás siempre quedó en evidencia que es un equipo de mandíbula floja al que atacándolo poco, lo lastiman mucho”. Ante Huracán, el Globo lastimó pocas veces, pero las justas.
Distasio también apuntó contra la falta de un nueve definido: “River no tiene un 9 que asuste ni condicione al rival”, sostuvo, y amplió que “Ni Sebastian Driussi ni Lucas Beltrán logran imponerse en esa zona”. El juego aéreo entró en su crítica: “Nadie de este plantel cabecea bien en ataque”. La noche lo confirmó: River pateó 16 veces, pero Hernán Galíndez fue figura y le tapó un tiro libre a Ángel Correa antes del descanso. Correa fue el mejor del equipo para el columnista, aunque se fundió físicamente en el final: “No puede hacer todo solo. Extraño a su socio Almada”.
“Tuvimos un rival que supo defenderse casi con seis jugadores atrás”, analizó Ponzio después del partido. Distasio, además, estimó que los cambios por las lesiones desacomodaron al ataque: “Beltrán no se parece a Almada y Arambarri tampoco a Andrada”. Con la derrota, River quedó con 13 puntos en el noveno puesto de la Zona B, mientras que Huracán, con 16, escaló al tercer lugar, acumula cinco partidos sin perder y ganó dos de sus últimas cuatro visitas al Monumental.
A River le quedan 18 puntos en juego, con impacto potencial en el 2027: visitará a Sarmiento de Junín en la próxima jornada y después recibirá a Estudiantes de Río Cuarto el 11 de octubre. Almada y Andrada tienen por delante la fecha FIFA para recuperarse de sus molestias.
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