(ARGENTINA).- En los últimos 11 partidos, Eduardo Coudet realizó 44 modificaciones durante los encuentros y en 28 de esos cambios el equipo pasó de ganar a empatar o perder, de empatar a caer o mantuvo el resultado adverso hasta el final. El registro muestra que el banco no consiguió cambiar de manera favorable el desarrollo de la mayoría de los juegos. En el 63,6% de las variantes, el escenario posterior tampoco fue positivo para River, que atraviesa una crisis de resultados y mantiene a su entrenador en la cuerda floja.
El cálculo sobre las 44 variantes también puede ampliarse. Cuando se agregan los cambios realizados con River empatando y los partidos que terminaron igualmente igualados, el balance llega a 35 movimientos sin impacto positivo sobre el resultado. Esa relación representa el 79,55% del total, una proporción que expone la dificultad para encontrar respuestas aun cuando el marcador seguía abierto.
La estadística no prueba que cada modificación haya provocado el desenlace de esos partidos. Sí permite observar una dificultad repetida de Eduardo Coudet para leer lo que necesitaba el equipo desde el banco, especialmente cuando debía sostener una ventaja o revertir un resultado. El dato, por sí solo, tampoco explica toda la crisis futbolística de River, pero funciona como una señal concreta dentro de un ciclo que sigue bajo revisión. La amplitud del plantel y la cantidad de alternativas disponibles no alcanzaron para transformar esa tendencia.
La final del Apertura contra Belgrano de Cordoba y el partido frente a Vélez fueron dos de los encuentros en los que quedó bajo foco la falta de reacción del entrenador. La discusión se concentró en la capacidad de las variantes para modificar el rumbo y no solamente en el rendimiento de los futbolistas que comenzaron. El patrón registrado en los últimos 11 partidos vuelve a poner esas decisiones en el centro del análisis, incluso cuando el equipo necesitaba sostener una ventaja.
La estadística en medio de las seis derrotas
River atraviesa una crisis marcada por seis derrotas consecutivas, la peor racha de sus 125 años de historia. El equipo ocupa el último puesto del Grupo B del Clausura 2026, con 0 puntos, y es el único que todavía no ganó en la competencia. La serie también dejó un registro que no se repetía desde el Clausura 1994: River no comenzaba un torneo con tres derrotas desde entonces. Ese contexto redujo el margen para corregir los problemas, aunque Coudet todavía continúa en el cargo.
Stefano Di Carlo respaldó a Eduardo Coudet el 11 de agosto, aunque reconoció que fue un error la manera en que se apartó a 14 jugadores del plantel. El respaldo institucional convive con una campaña que tuvo una inversión superior a 70 millones de dólares en refuerzos durante 2026, un dato que eleva la exigencia sobre las respuestas del cuerpo técnico. La continuidad del entrenador, por ahora, está sostenida por esa postura dirigencial pese a la seguidilla negativa.
El próximo partido de River será el domingo 16 de agosto, a las 18, contra Argentinos Juniors en el Más Monumental por la quinta fecha del Clausura, con Eduardo Coudet todavía al frente y ante la primera oportunidad de comprobar si el equipo encuentra respuestas desde el juego y el banco.
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