(ARGENTINA).- “Sinceramente no tuve la chance de volver a verla, pero en cancha yo veo una situación normal de juego, dos jugadores contra uno de River, pero normal desarrollo, en un juego de contacto es normal”, justificó Andrés Gariano. Con esa frase, el árbitro de la derrota 1-0 de River ante Tigre en Victoria sostuvo la decisión de no cobrar un penal sobre Ángel Correa que desató la furia del Millonario.
La jugada, que todo River reclamó, ocurrió a los 35 minutos del primer tiempo con el partido 0-0. Lucas Beltrán filtró un pase para Correa, que controló dentro del área y fue derribado por Nahuel Banegas, quien llegó tarde y lo impactó de manera imprudente; además, hubo una sujeción de Alan Barrionuevo. Gariano no sancionó la falta y el VAR, a cargo de Yamil Possi, nunca lo llamó a revisar la acción.
El árbitro explicó por qué consideró insuficiente el contacto. “Sí vemos que hay un contacto, pero que no es suficiente para una sanción de un tiro penal y en cabina habrán hecho lo mismo para revisar con más cuadros y más decisiones que nosotros y no me llamaron”, declaró Gariano. Y agregó, sobre la comunicación con el VAR: “El VAR me lo confirmó rápido, vieron la misma jugada y sostuvieron mi decisión”.
El juez reveló qué le dijeron exactamente desde la cabina. “No me dijeron que no era nada, pero como que me dijo que era una jugada de normal desarrollo de partido, nada más”, contó. De ese modo, el árbitro y el VAR consolidaron una resolución que, desde el análisis técnico, debió ser penal para River y tarjeta amarilla para Banegas por impedir una ocasión manifiesta de gol.
La bronca de River con el arbitraje
El enojo de River fue inmediato. Eduardo Coudet lo expresó sin vueltas en conferencia de prensa: “No entiendo por qué no se cobró penal y por qué no fue revisable”. La queja de Nicolás Otamendi fue aún más dura. “Escuchame una cosa. ¿Todas las veces van a resolver los del VAR tan rápido como hicieron hoy? Tenés que revisar bien. ¿Sos profesional o no? Bueno, tienen que resolver las cosas como tiene que ser”, lo increpó al árbitro al final del primer tiempo.
Tras el partido, el capitán siguió con las críticas. “A nosotros no nos cobran las chiquitas, hay un penal que a mi criterio y lo que dicen es penal pero ni el árbitro ni el VAR están como para estar en una competición como esta”, afirmó. Y sentenció: “Los arbitros se quejan de que no hay que hablar de ellos, que hay que respetarlos pero no asumen cuando cometen un error”.
La polémica arbitral profundizó la crisis de River, que no gana ni convierte goles en el Clausura y quedó último en su zona. Ya con la mente puesta en la Copa Sudamericana, el equipo de Coudet visitará a Independiente Santa Fe en Colombia el miércoles 12 de agosto a las 21:30 por la ida de los octavos de final.
