(ARGENTINA).- “Ya no hay más paciencia.” Con esa frase Hernán Castillo resumió el presente de River, que este domingo sumó una nueva derrota como local por 1 a 0 ante Rosario Central y profundizó una crisis que ya parece no tener fondo.
Fue la cuarta caída del equipo de Eduardo Coudet en el segundo semestre y la quinta consecutiva por torneos de AFA. El Millonario, que en el primer semestre ya había perdido la final del Apertura contra Belgrano de Córdoba, se fue del campo entre insultos de los hinchas a dirigentes y jugadores, y con un estadio Monumental que por primera vez le soltó la mano al entrenador.
Antes del partido, cuando la voz del estadio nombró a Coudet, la tribuna respondió con una silbatina unánime. Hernán Castillo describió la escena: “Insultos a los dirigentes, a los jugadores, silbidos al chacho en la formación. Un ‘que se vayan todos’”. El periodista calificó la tarde como “un desastre todo”.
La mirada de Hernán Castillo
Para Hernán Castillo, el problema excede al resultado. “No hay ideas. Centros y más centros como única idea. Tuvo decenas de pelotas paradas en la puerta del área y córners y tiro a la olla a ver qué onda”, analizó, y fue más allá: “No parece haber trabajo. Suma campeones del mundo y tipos reconocidos y en cuanto le hacen un gol, listo. Ya está”.
Hernán Castillo aseguró que River “no juega a nada pongan a quien pongan” y consideró que, pese a la sequía de juego, el equipo incluso “no mereció perder”. Sin embargo, subrayó la fragilidad defensiva: “Le llegan y lo lastiman fácil”.
La eliminación de la Copa Argentina y el arranque con tres derrotas en el Torneo Clausura dejaron a Coudet contra las cuerdas. La pregunta que sobrevuela Núñez es cuánto crédito le queda a un ciclo que en casi cinco meses no encontró funcionamiento y que, ahora, también perdió el respaldo de la gente.
Seguí todas las noticias de Soy del Millo en Google News↗