(ARGENTINA).- “Hay dirigentes que ya le soltaron la mano a Eduardo Coudet. Influyeron en la comunicación de Juan Fernando Quintero del otro día cuando habló de la mala relación con el técnico”, reveló Leo Uranga sobre el presente del DT en River, y sumó un detalle explosivo: la cúpula dirigencial empujó al colombiano a blanquear su pelea pública con el entrenador.
Uranga, que se volvió una voz de peso en la interna del club de Núñez por su acceso a información del plantel y la comisión directiva, detalló en Picado TV el mapa de poder que rodea al Chacho. “Hay dirigentes que empezaron a hablar tirándole la culpa a Coudet con respecto al campo de juego, hablando del resembrado”, señaló, en referencia a las críticas que recibió el técnico por el estado del césped.
La situación del vestuario, según Uranga, también quedó partida. “Hay jugadores que ya le soltaron la mano a Coudet, debido a los apartados; Coudet les habría dicho que se iban a quedar en River, pero no aclaró que sería apartados en Cantilo y eso repercutió muy mal en parte del plantel”, afirmó. El periodista aseguró que “hoy Coudet está muy mal parado con muchos dirigentes y con varios jugadores”.
Las declaraciones de Uranga ocurren cinco días después de que Juan Fernando Quintero hiciera pública su ruptura con el DT. El enganche colombiano le dijo a ESPN: “Con Coudet no hablo desde que me fui, no soy prioridad para él”, y recordó que en la final del Torneo Apertura frente a Belgrano jugó apenas cinco minutos. “Futbolísticamente pensamos realmente diferente”, lanzó.
Quintero, de 33 años, obtuvo una licencia extendida hasta el 30 de julio para atender asuntos personales, por lo que su vínculo con el club queda en una zona incierta. “Yo personalmente después del último semestre con él estoy viendo la mejor situación para mí y para el club”, avisó el mediapunta, sin descartar una salida pese a que siempre dijo querer retirarse en River.
La interna dirigencial también alcanza a Pablo Longoria, el manager español que desembarcó para agilizar ventas y préstamos del plantel. “Longoria ya está en el punto de mira de Stefano Di Carlo; es un empleado de River, no es dirigente. Lo trajeron para vender o dar a préstamo a los jugadores y no lo hizo”, expuso Uranga, dejando abierta la puerta a una reestructuración del área de fútbol.
La semana próxima se define la suerte de Coudet: el 30 de julio vence la licencia de Quintero y con ella se activa el escenario más caliente de la gestión del Chacho al frente del equipo de Núñez.
