(ARGENTINA).- Aldosivi encara la recta final de su preparación con una intensidad que sorprende: Israel Damonte simula cierres de partido a puro grito y exige presión constante. El 17 de julio, en el estadio Padre Martearena de Salta, el Tiburón se medirá con River por los 16avos de final de la Copa Argentina, en un duelo con sabor a urgencia tras ocho fechas sin triunfos.
El equipo marplatense fue el único que no ganó ninguno de los ocho partidos de la fase inicial del último Apertura y arrancará el Clausura en puestos de descenso. La serie ante el Millonario se presenta como una final anticipada: un tropiezo agravaría la crisis, pero un batacazo les daría un envión anímico para pelear la permanencia.
En una de las prácticas abiertas en el predio de Punta Mogotes, Damonte se paró al borde del campo y marcó el ritmo como si estuvieran en tiempo de descuento. “Último minuto del partido” y “dale que termina, un minuto más dio el árbitro”, gritó el entrenador mientras aplaudía y arengaba a los jugadores con indicaciones enérgicas.
Intensidad y presión todo el tiempo son los conceptos que no negocia el DT, quien reemplazó a Guillermo Farré durante el torneo y busca dejar su sello. La pretemporada en Aldosivi está enfocada en tener resto para el minuto final y en morder en cada pelota, tal como dejaron ver los videos de la preparación.
Uno de los que abrazó ese mensaje es Agustín Palavecino. El atacante de Aldosivi sobrevivió a la fuerte limpieza que impulsó Damonte —que incluyó a Axel Werner, Federico Gino, Esteban Rolón y otros ocho nombres— y habló con optimismo.
Palavecino aseguró: “Es para lo que nos preparamos siempre, para dar un poco más. Sea un minuto o cinco más, tenemos que tener resto. Estamos muy bien”. Y agregó: “Le estamos metiendo bastante, queda tiempo para el partido por la Copa Argentina y nos sentimos contentos con la pretemporada. El 17 de julio tenemos un gran objetivo”.
La cita en Salta será una prueba de fuego. El 17 de julio, en el Padre Martearena, Aldosivi se jugará mucho más que la clasificación: pondrá a prueba el temple de un grupo que sintió el rigor del último torneo y ahora intenta reconstruirse bajo la batuta de un técnico obsesionado con la intensidad.
River llegará al cruce con Eduardo Coudet en el banco y el cartel de favorito, pero la preparación marplatense muestra que el Tiburón no piensa limitarse a resistir. Damonte quiere un equipo que muerda desde el primer segundo y que termine con la lengua afuera.
La pretemporada continuará en Mar del Plata hasta la fecha del partido. Palavecino y sus compañeros confían en que el trabajo rendirá frutos. Están convencidos de que ese día pueden empezar a torcer la historia.



