(ARGENTINA).- “Vamos a estar en Bogotá acompañando a River para lo que tenga que ser el partido de la redención y, si no, el final del ciclo Coudet estará cada vez más cerca.” La frase, pronunciada por Juan Cortese en su canal de YouTube, refleja la urgencia con la que Eduardo Coudet y su equipo viajarán a Colombia para enfrentar a Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana. La serie de octavos de final aparece como una bisagra inevitable para un River que volvió a mostrar su peor versión en la derrota 1-0 frente a Tigre, por la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026.
El equipo millonario cayó en el Estadio José Dellagiovanna con un gol de Ignacio Russo, originado en un error grosero de Aníbal Moreno. La actuación colectiva fue tan pobre que ningún jugador alcanzó un puntaje alto en el uno por uno posterior al encuentro: apenas Tobías Andrada llegó al 6, mientras que Moreno se derrumbó con un 2 y Tomás Galván, Lucas Beltrán y Gonzalo Montiel apenas arañaron el 3. La caída libre en el torneo doméstico expuso una falta de respuestas que ya no encuentra atenuantes para Coudet.
Cortese fue lapidario en su análisis sobre el funcionamiento. “Desde lo futbolístico, River carece de ideas”, diagnosticó. Su crítica apuntó contra un patrón repetido: un conjunto que duerme los partidos con posesión estéril, que prácticamente no patea al arco y que convive con errores individuales que lo condenan fecha tras fecha. “No patea al arco River, pero no ahora, eh: hace años River no patea al arco”, insistió.
Sin identidad y con errores que se repiten
El periodista enumeró las falencias tácticas con nombre y apellido. Señaló que Martínez Quarta y Moreno se convirtieron en “pierde-partidos” y que el equipo “no es confiable, ni por asomo confiable”. A la vez, describió una propuesta ofensiva paralizada por el temor: “River parece que tiene temor de jugar, tiene miedo de tomar decisiones, tiene miedo de tomar decisiones en ofensiva, tiene miedo de encarar, tiene miedo de ir para adelante, tiene miedo de romper con un pase”. La descripción encaja con el rendimiento en Victoria, donde Ángel Correa intentó sin éxito cambiar el ritmo y Lucas Beltrán quedó aislado hasta diluirse en la marca de Laso y Barrionuevo.
La postura del entrenador, según Cortese, no contempla la renuncia inmediata. “Me queda claro después de haber escuchado otra vez a Coudet es que el técnico no piensa irse porque está obsesionado en sacarlo adelante”, contó. Sin embargo, añadió que el propio DT admitió un límite para su continuidad y que ese punto de inflexión podría ser justamente la Copa Sudamericana. El viaje a Bogotá para enfrentar a Independiente Santa Fe el 12 de agosto a las 21:30 convierte al partido en un escenario de todo o nada para el ciclo de Coudet, que se quedó sin margen de error.
La ilusión de una reacción choca con la realidad de un equipo que ni siquiera logró ganar en las primeras cuatro fechas del Clausura. Las incorporaciones del mercado de pases y los cambios de esquema no modificaron la tendencia de un plantel que transmite fragilidad defensiva y esterilidad en ataque. Cortese resumió la contradicción: “River sin la pelota sufre y con la pelota no sabe qué hacer”.
El partido en Colombia determinará si la obsesión de Coudet por revertir la crisis encuentra un sustento real o si, como pronosticó el periodista, la eliminación marcará el cierre de un proceso sin retorno.
