(ARGENTINA).- "Fue un papelón. No le encuentro otra palabra. Más allá de respetar a todos los rivales, y que en el fútbol argentino podés perder con cualquiera, siento que el equipo no transmitió lo que tiene que transmitir en el campo de juego. No me gustó nada", dijo Eduardo Coudet tras la eliminación de River en los 16avos de final de la Copa Argentina frente a Aldosivi. La caída por 3 a 1 en Salta profundizó la crisis del equipo, que ganó apenas uno de sus últimos cuatro compromisos y dejó al técnico en el centro de la escena.
La derrota expuso una fragilidad defensiva alarmante y un ataque sin peso. El DT hizo dos cambios antes del descanso y buscó alterar el rumbo en la charla del entretiempo, pero el tercer gol rival sentenció la eliminación pese al descuento de Rafael Borré sobre el final. El golpe fue tan inesperado como doloroso: River jamás había perdido en Salta en once presentaciones oficiales entre torneos de Primera División y la propia Copa Argentina.
Sobre el grupo de futbolistas que quedó al margen del plantel profesional, Eduardo Coudet respondió: "Fue decisión del club". Ese testimonio, lejos de encender un cortocircuito, fue parte de un discurso consensuado con la cúpula dirigencial. La determinación de apartar a varios jugadores la tomaron el presidente Stefano Di Carlo y la secretaría técnica que lidera Enzo Francescoli. Los dirigentes resolvieron que los futbolistas señalados se entrenaran en el predio Cantilo, separados del resto del plantel.
Como consecuencia, Eduardo Coudet empezó a ser mirado con otros ojos por quienes trabajan a diario en Ezeiza, en un clima interno que se tensó tras el paso en falso en la Copa Argentina. Nadie en la dirigencia imaginaba que la pregunta sobre los jugadores apartados iba a producirse después de una eliminación contra un equipo que terminó el Torneo Apertura sin triunfos en 16 fechas y está en zona de descenso.
La cláusula que puede definir el futuro de Coudet
Aunque la continuidad de Eduardo Coudet no está en duda, el contrato que firmó el 4 de marzo pasado incluye una cláusula que les permite a ambas partes rescindir el vínculo de manera unilateral y sin compensación durante todo diciembre de 2026. El acuerdo tiene vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027, pero esa ventana de salida anticipada deja al técnico en una posición delicada.
El crédito de Eduardo Coudet está casi agotado entre los hinchas. Los reclamos se hicieron sentir en las tribunas del estadio Padre Ernesto Martearena y podrían replicarse el próximo sábado, cuando Barracas Central visite el Monumental por la primera fecha del Torneo Clausura. Para el Chacho, ganar un título en el segundo semestre se volvió indispensable: su permanencia en el cargo estará en evaluación mucho antes de que expire el vínculo.
La dirigencia acelera en el mercado
Mientras el plantel ya piensa en el debut del sábado a las 19:15, la dirigencia busca sumar cinco refuerzos para conformar un equipo fuerte. Además de Ángel Correa (Tigres de México) y Tobías Andrada (Vélez Sarsfield), los apuntados son un marcador central zurdo —Facundo Medina es la prioridad—, un lateral izquierdo y un futbolista desequilibrante en el uno contra uno, como Thiago Almada, un sueño que está sujeto a las ofertas que le surjan tras el Mundial.
Seguí todas las noticias de Soy del Millo en Google News↗