(ARGENTINA).- “En el fútbol, hay momentos que cambian todo. Momentos en los que lo conseguido ya no alcanza para medir hasta dónde llegamos, sino para imaginar hasta dónde podemos llegar. Y ahí es donde empieza la verdadera exigencia: volver a subir la vara, dar el salto, ir por más y empezar una nueva era”. Con esas palabras, Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, anunció la llegada de Marcelo Gallardo como nuevo técnico de la selección de Ecuador, con contrato hasta el Mundial 2030.
El Muñeco, de 50 años, se pondrá por primera vez en su carrera al frente de una selección nacional. Vuelve al ruedo siete meses después de su salida de River, aunque con un rol distinto al de club: será seleccionador, sin el día a día habitual. Viaja en los próximos días al país para firmar los papeles de su vínculo, será presentado oficialmente y luego partirá junto a su cuerpo técnico hacia Asia.
La llegada del entrenador provocó una revolución en el fútbol ecuatoriano, con impacto que excede lo deportivo: el presidente Daniel Noboa tiene intenciones de recibirlo en el Palacio de Carondelet, la casa de gobierno y residencia oficial del país. “Para nosotros es muy fuerte que una personalidad del fútbol como Gallardo venga a ser nuestro entrenador”, expresó un dirigente de la FEF.
La federación presentó al flamante DT con un video institucional en el que se reprodujeron los momentos más gloriosos de su carrera, en paralelo al discurso de Egas. “Marcelo Gallardo hizo de la exigencia una manera de entender el fútbol, la obsesión por competir, por mejorar y por no conformarse; por construir equipos que crean, que estén preparados para los grandes momentos, que ganen y al día siguiente vuelvan a pensar en ganar”, sostuvo el dirigente.
El desafío de superar a Beccacece
El punto de partida no es menor: Gallardo debe superar lo hecho por Sebastián Beccacece, quien clasificó a Ecuador al Mundial de Canadá, Estados Unidos y México 2026, donde terminó segundo en las eliminatorias con 29 puntos, detrás de Argentina (38). En la cita mundialista, el equipo alcanzó los 16avos de final tras vencer 2 a 1 a Alemania en Nueva Jersey y cayó en el mata-mata ante México. Antes, con Gustavo Alfaro, la selección había clasificado a Qatar 2022 tras estar ausente en Rusia 2018, donde quedó eliminada en primera ronda.
Lo que más entusiasmó a Marcelo Gallardo, según trascendió en el ambiente del fútbol ecuatoriano, es el proyecto deportivo que le presentaron: una selección protagonista, con exigencias y pensada siempre para ganar. El respaldo está en la cancha. Según transfermarkt, el valor de la plantilla se cuadruplicó en seis años: pasó de 100 millones a 400 millones de dólares, en coincidencia con la llegada de Egas a la conducción.
Hay material de sobra para proyectar. En el plantel figuran Moisés Caicedo (24), volante central figura del Chelsea; Piero Hincapié (24), del Arsenal; Willian Pacho (24), del PSG; Nilson Angulo (23), del Sunderland; Pervis Estupiñán (28), del Milan; y Gonzalo Plata (25), del Flamengo. También Kendry Páez (19), que fue comprado por el Chelsea en 20 millones de dólares cuando tenía 16 años y que en Ecuador consideran una joya que Gallardo pulirá, además de la cantera inagotable de Independiente del Valle.
El arranque no será completo: Matías Biscay, su principal ladero, no formará parte del cuerpo técnico, al menos por ahora. Los motivos son personales, por diferentes situaciones familiares que el exfutbolista debe atender, y no se descarta que se sume en el futuro. El staff se completará con Hernán Buján, Alejandro Albornoz, los preparadores físicos Pablo Dolce y Diego Gamalero, el videoanalista Nahuel Hidalgo, el entrenador de arqueros Juan Carlos Docabo y Mariano Barnao como secretario de selecciones. Además, se reencontrará con Matías Baretta, ex gerente de Marca en River y actual director comercial de la FEF.
Jorge Célico, único DT en conquistar un título con la selección ecuatoriana, le augura un buen destino al nacido en Merlo, que vivirá en una zona residencial de Quito y proyectará con esquemas 4-1-3-2 o 4-3-3, los mismos que usó en River. “Si logra mejorar los resultados y dar unos pasitos más, de hacer una mejor Copa América, una eliminatoria similar y avanzar una fase más en el Mundial, le hacen un monumento y se puede quedar a vivir acá”, afirmó Célico, quien también sostuvo que el país puede ser la resurrección de Gallardo como entrenador. Su estreno llegará en la gira por Asia: primero ante Corea del Sur en Suwon, luego contra Japón y en el cierre ante Panamá o Nueva Zelanda, según el cruce previo del cuadrangular.
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