(ARGENTINA).- Mauro Arambarri completó 58 minutos en su estreno con la camiseta de River Plate y dejó una imagen muy opaca en el amistoso contra Flamengo, jugado este miércoles en Portugal. El volante uruguayo de 30 años, la única cara nueva del equipo en la pretemporada, no gravitó en la mitad de la cancha y quedó directamente involucrado en la jugada del primer gol brasileño.
El entrenador Eduardo Coudet le dio la titularidad en el primer partido del semestre y lo ubicó por delante de Fausto Vera en la presión alta. Cuando Flamengo atacó con más volumen, Arambarri retrocedió hasta quedar casi a la par del propio Vera, como un doble pivote por delante de los centrales. Ese rol de contención le alcanzó para apenas cuatro recuperaciones en todo el partido, sin pesar nunca en la marca ni cortar avances ajenos con contundencia.
El pasaje que más lo dejó expuesto llegó promediando el primer tiempo. Al recibir un pase comprometido en la salida, Arambarri intentó descargar rápido con Vera, que ya estaba rodeado de adversarios, y la pelota fue interceptada. De esa pérdida nació la transición que Flamengo capitalizó para igualar transitoriamente el encuentro. A partir de ese error, el mediocampista prácticamente no volvió a involucrarse en la construcción del juego.
Con la pelota en los pies tampoco mostró la personalidad que River necesita en esa zona. Arambarri completó 23 de los 25 pases que intentó, pero la estadística engaña: casi todos fueron descargas laterales o hacia atrás. No arriesgó un solo pase filtrado, no rompió líneas ni condujo más de un par de metros en cada intervención. Cada vez que recibía, buscaba desprenderse rápido de la pelota con un toque de primera hacia un compañero cercano, sin asumir ningún tipo de responsabilidad en la gestación ofensiva.
En el segundo tiempo, Arambarri pasó a moverse del centro hacia la derecha porque Juan Cruz Meza había dejado la cancha. Lejos de encontrar más espacios, su participación siguió diluida. Apenas tocó siete pelotas y fue reemplazado a los 12 minutos del complemento por Lautaro Pereyra, lo que selló una presentación tan discreta como la que más lo alejó de las expectativas que rodeaban su llegada.
Los números del debut
Las estadísticas completas de Arambarri contra Flamengo ilustran la falta de influencia que tuvo en el partido: 31 toques de pelota, 23 de 25 pases precisos, 1 remate al arco, 1 falta recibida, 2 despejes y 4 posesiones perdidas, además de las 4 recuperaciones ya mencionadas. El dato más elocuente fue la renuncia sistemática a intentar pases que superaran líneas rivales durante todo el tiempo que permaneció en el campo.
River invirtió alrededor de 6 millones de euros para adquirir el 100 por ciento del pase de Arambarri, combinando la compra del 50 por ciento que pertenecía al Getafe con el 30 por ciento que detentaba Boston River y el 20 por ciento que poseía el propio futbolista. El club anunció su contratación el 17 de junio, con un vínculo que se extiende hasta diciembre de 2028, y el volante llegó con un valor de mercado actual estimado en 8 millones de euros, muy lejos del récord de 25 millones que alcanzó en marzo de 2020 tras su mejor temporada en la Liga de España.
El uruguayo aterrizó en Núñez con más de 250 partidos en Primera División, casi todos en el Getafe, y doce apariciones con la selección mayor de Uruguay. Días atrás, el propio jugador se había mostrado ilusionado y aseguró que venía a dar lo mejor en esta etapa. Coudet, por su parte, destacó antes del amistoso que la capacidad defensiva de Arambarri iba a ser un aporte valioso para el equipo, una virtud que todavía no asomó en su primer examen.
El debut oficial del mediocampista está previsto para la primera fecha del Torneo Clausura, en la que River recibirá a Barracas Central el 25 de julio en el estadio Más Monumental. La floja actuación ante Flamengo deja abierta la incógnita sobre cuánto tiempo necesitará Arambarri para adaptarse al ritmo y a las exigencias que demanda el puesto en un plantel que aspira a pelear en todos los frentes.


