(ARGENTINA).- Con apenas horas de regreso de Estados Unidos y sin un solo día de descanso, Joaquín Freitas se sumó este viernes a los entrenamientos de River y ya dejó la valija lista para el próximo destino: Alicante. Allí tendrá su primera pretemporada con el plantel de Primera, una chance que el delantero de 19 años esperó desde que debutó a fines de 2025.
La última gira con la Selección Argentina lo puso en otra dimensión. El nacido en San Isidro fue convocado de urgencia por Lionel Scaloni, entrenó bajo sus órdenes, conoció a su ídolo Lionel Messi y hasta presenció el debut mundialista ante Argelia desde la tribuna. “Feliz, disfrutando de esta hermosa locura”, posteó Freitas en su cuenta de Instagram junto a una foto con la 10 de la Albiceleste. Minutos en el amistoso ante Honduras y más de dos semanas de concentración le dieron un máster acelerado que ahora intentará capitalizar.
El contraste con el verano anterior es total. En enero de 2025, Marcelo Gallardo decidió no llevarlo a la pretemporada y el juvenil se entrenó con la Reserva de Marcelo Escudero hasta la llegada de Eduardo Coudet. Un año después, el panorama es distinto: con el Chacho firme en el banco, Joaquín Freitas arranca de cero y con la vara alta después de haber sido titular en el cierre del semestre por la lesión de Sebastián Driussi.
El hueco en la ofensiva
La realidad del ataque de River le abre la puerta de par en par. Driussi es hoy el único indiscutido en ofensiva; Maxi Salas figura en la lista de prescindibles y Facundo Colidio tiene la etiqueta de negociable si aparece una oferta importante. Con ese mapa de delanteros, Joaquín Freitas se perfila como una alternativa concreta para la reconstrucción que encaran el cuerpo técnico y la dirigencia.
El propio Scaloni validó su potencial durante la gira por Estados Unidos y lo destacó por su manera de contagiar y entrenarse. “Nos puede aportar cosas en un futuro”, explicó el entrenador campeón del mundo, una frase que el juvenil se toma como un espaldarazo justo cuando más necesita mostrar que puede dar el salto.
La pretemporada en Alicante —con inicio previsto para el 21 de junio— será, por eso, mucho más que una puesta a punto. Si Joaquín Freitas se destaca en los trabajos y en los amistosos, podría ganarse un lugar importante en un equipo que necesita recambio ofensivo urgente. Ya no es un sparring de lujo: tiene la chance de transformarse en una pieza clave.
El viaje está a la vuelta de la esquina y el delantero no piensa aflojar. Sin vacaciones a la vista, con la valija siempre abierta y el respaldo de un técnico que lo conoce, la temporada que viene puede ser la de su consolidación definitiva.



