(ARGENTINA).- River destinó alrededor de 52.257.000 dólares a volantes centrales en los últimos tres años, pero no encontró una solución sostenida para el puesto. Varios jugadores pasaron por el equipo y ninguno logró afirmarse como titular indiscutido durante un período prolongado. El recuento de Federico Knudtsen en La Página Millonaria repasa compras, un préstamo con cargo y futbolistas que llegaron libres o fueron repescados.
Enzo Pérez puso fin a su primera etapa en River a fines de 2023. Algunos meses antes, el club había cerrado la compra de Nicolás Fonseca, procedente de Montevideo Wanderers de Uruguay. Aunque el uruguayo no llegó para desempeñarse como volante central, terminó ocupando esa posición en algunos momentos. El costo de su pase fue estimado en 2.257.000 dólares.
Tras la salida de Pérez, River compró a Rodrigo Villagra para reforzar el eje y desembolsó alrededor de 10 millones de dólares. La operación incluyó 5 millones al contado, el 25% de Girotti, 1,3 millones en objetivos y un pago por la prioridad de compra de tres juveniles. Villagra fue vendido a Rusia cerca de un año después de su llegada, luego de quedar envuelto en un episodio con Foster Gillet.
A mediados de 2024, River repescó a Felipe Peña Biafore, pero lo vendió a Lanús algunas semanas después, con la asunción de Gallardo. En el mercado de pases siguiente acordó el regreso de Enzo Pérez, que llegó libre, y cerró la compra de Kevin Castaño. El colombiano no había sido incorporado para jugar como volante central, aunque terminó ocupando ese lugar por momentos. Su pase fue valuado en unos 20 millones de dólares: 17 millones de euros brutos y 13,8 millones netos.
Castaño fue durante un tiempo la compra más cara de River, hasta la incorporación de Thiago Almada en un mercado posterior. Se fue del club poco más de un año después de su llegada. A mediados de 2025, River volvió a buscar refuerzos en Talleres y compró a Juan Carlos Portillo por 5,5 millones de dólares. El mediocampista llegó junto a Matías Galarza Fonda, pero la apuesta no salió bien y el club sumó otros dos volantes centrales para 2026.
Aníbal Moreno llegó desde Palmeiras por 7 millones de dólares y Fausto Vera lo hizo a préstamo, con un cargo de 500.000 dólares y una opción de compra de 4 millones. Moreno es un grandísimo jugador y su incorporación no estuvo mal apuntada; el problema en 2026 pasó por su disponibilidad. Una discopatía lumbar lo mantenía sin el alta al 5 de octubre, día a día y sin fecha de regreso. El costo total puede aumentar si River ejecuta la opción por Vera.
Más tarde llegó Mauro Arambarri, por alrededor de 7 millones de dólares, equivalentes a 6 millones de euros. Habitualmente juega como volante interno, aunque tiene antecedentes en el eje. En el Superclásico más reciente mencionado en el repaso, River salió a jugar con Lucas Silva, un futbolista surgido del club.
