River se prepara para el Superclásico contra Boca con la expectativa de que una de sus principales figuras pueda marcar diferencias en un partido determinante para el cierre de la temporada. El apuntado en cuestión es Ángel Correa, quien atraviesa un buen momento desde su llegada a Núñez y empieza a justificar la apuesta que hizo el club al traerlo desde Tigres de México. Con ocho participaciones en goles, el delantero busca llegar de la mejor manera a uno de los encuentros más importantes del año.
“Hay un futbolista de River que, por decisión propia, entrena a doble turno. Es Ángel Correa, el número ’10’ de River. Correa entrenó muchos años con el Cholo Simeone. Y esto no es contra Leonardo Ponzio. El campeón del mundo cree que en Argentina se entrena poco, por eso entrena más. Cree que el jugador argentino entrena poco”, confirmó el periodista Franco ‘Chute’ D’attellis.
La iniciativa del atacante refleja su intención de mantenerse en óptimas condiciones y seguir exigiéndose en esta etapa de su carrera. Su presente futbolístico también queda respaldado con sus números, ya que suma ocho participaciones directas en goles con la camiseta de River: convirtió frente a Argentinos, Vélez y Belgrano, mientras que aportó asistencias ante Banfield, Huracán, Estudiantes de Río Cuarto y Racing. Una producción ofensiva que lo convierte en una de las cartas importantes del equipo para afrontar el duelo ante Boca.
Con el Superclásico a un paso, Correa aparece como una especie de refuerzo interno para River, no por una incorporación nueva, sino por el nivel que viene mostrando y el esfuerzo extra que realiza para llegar en plenitud. El delantero conoce la exigencia de los partidos decisivos y busca trasladar esa preparación al verde céspéd, en una semana en la que cada detalle puede influir. En definitiva, su aporte en ataque será uno de los aspectos que el Millo intentará aprovechar para buscar los tres puntos frente al eterno rival.
El acuerdo que River cerró con Tigres
La llegada de Ángelito desde Tigres se concretó mediante el pago de una cláusula de rescisión de 15 millones de dólares netos fijos, aunque el costo total de la operación oscila entre 18 y 19,5 millones de dólares al contemplar impuestos, gastos y variables por objetivos. Además, Correa firmó contrato con River hasta el 31 de diciembre de 2029, por lo que la dirigencia aseguró su continuidad durante varias temporadas.







