(ARGENTINA).- Aníbal Moreno volverá a jugar frente a Racing en una nueva oportunidad para recuperar regularidad en River que lo muestre consolidado en el equipo. El mediocampista intentará sostener el nivel que mostró en su regreso y dejar atrás los altibajos de su primera etapa en el club.
Anibal Moreno llegó como muchas expectativas a partir de lo que venía haciendo en su carrera. River lo fue a buscar a Brasil y Palmeiras exigía al principio una cláusula de rescisión cercana a 15 millones de dólares. La presión de Moreno para regresar a la Argentina y ganar protagonismo destrabó la negociación, que terminó con el Millonario comprando el 100% de su ficha por 7 millones de dólares más variables. El mediocampista firmó un contrato a largo plazo con el club.
Moreno reapareció frente a Belgrano, en el Kempes, después de una discopatía lumbar que lo mantuvo fuera de las canchas durante un mes y medio. Durante la recuperación hizo tareas específicas para alcanzar su nivel físico óptimo. Su regreso fue en buen nivel.
Leonardo Ponzio, que encabezaba el proceso de manera interina, le dio la chance de volver aun cuando tenía a Fausto Vera disponible. Moreno ordenó al equipo desde el juego y la voz, ocupó bien los espacios y priorizó la circulación y el pase limpio. Fue posiblemente su mejor versión en River.
Las estadísticas de 2026 registraban alrededor de 100 quites, más de 150 duelos ganados y una precisión de pase cercana al 85%. En sus primeros 20 partidos de Liga sumó 97 recuperaciones. También superó los 20 pases clave y los 20 remates, aunque su tasa de conversión fue baja.
Moreno también tuvo errores puntuales frente a Tigre: sacó rápido un tiro libre en una goleada y, en otro partido contra el mismo rival, perdió la pelota al intentar girar ante Jabes Saralegui. Esa jugada terminó en el gol de Nacho Russo.
En el cruce anterior con Racing, en el Cilindro, Moreno falló en una salida ante Maravilla Martínez y en un rechazo de cabeza que dejó la pelota para Santiago Solari. Santiago Beltrán evitó el gol.
Durante la primera parte del año, Lucas Silva se ganó un lugar en el equipo con el rodaje y la confianza de Eduardo Coudet. Santiago Espíndola también aguardaba su oportunidad desde el banco. Moreno será el único volante central de River frente a Racing. Vera está desgarrado y no jugaría hasta después del superclásico.
