(ARGENTINA).- “Vine para jugar en este rol”, dijo Fausto Vera sobre la función que busca cumplir en River. La dirigencia deberá resolver en las próximas semanas si compra su pase: llegó a préstamo desde Atlético Mineiro para la campaña 2026 y su vínculo vence a fines de diciembre. Es el único jugador del plantel profesional cuyo contrato termina entonces, y la decisión sobre la opción todavía no está tomada.
La definición también tiene una dimensión deportiva. Después del triunfo frente a Independiente Rivadavia, Leonardo Ponzio respaldó públicamente a Vera y describió las condiciones que, a su entender, requiere el puesto: “El cinco de River tiene que tener buen pie, sacrificio, meter y chocar. Vera puede hacerlo porque conoce la posición desde chiquito”, sostuvo. Su declaración expresó un respaldo sobre el rol, aunque no definió el futuro contractual del mediocampista.
Vera empezó a actuar como volante central en solitario, una posición que le resulta natural y que no había ocupado antes en River. Durante el ciclo de Eduardo Coudet, en cambio, solía jugar acompañado por Aníbal Moreno. El cambio de función coincidió con una mejora en su nivel, que también fue vinculada con el respaldo público de Ponzio. La decisión sobre su continuidad incluye así el análisis de una tarea distinta a la que venía desempeñando.
En lo que va del año, Vera disputó 31 de los 40 partidos que jugó el equipo y fue titular en casi todos. Sus ausencias se debieron a una expulsión recibida ante Tigre y a una lesión en la rodilla derecha. Esos fueron los motivos consignados para los partidos que no pudo jugar, en una temporada en la que resultó importante para los tres entrenadores que tuvo el plantel.
El recorrido también estuvo marcado por el malestar de parte de la tribuna: Vera fue cuestionado por hinchas y recibió silbidos en el Monumental. Esa recepción convivió con su participación frecuente y con la valoración que tuvo en los distintos ciclos técnicos. El contraste forma parte del balance deportivo del mediocampista, pero no anticipa por sí solo qué resolverá la dirigencia.
La opción de compra es de 4,5 millones de dólares por el 100% del pase. En ese puesto, las otras alternativas mencionadas son Moreno, Lucas Gabriel Silva y Mauro Arambarri. La cláusula fija tanto el monto como el porcentaje de la operación, mientras que la decisión pendiente es si el club la ejecuta para retener a Vera más allá del préstamo.
Las próximas semanas aparecen como un período de definición para River, mientras siguen en juego el Torneo Clausura y la tabla anual. El vínculo de Vera termina a fines de diciembre, por lo que la dirigencia deberá resolver si activa la compra o deja que concluya el préstamo. Hasta el momento, no tomó una decisión sobre su continuidad.
