(ARGENTINA).- “Julián fuera”, dicen las pancartas colgadas por hinchas del Atlético de Madrid en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva, en Majadahonda. Los mensajes aparecieron esta mañana e incluyeron también el número 19 tachado, en una señal de rechazo al delantero. La protesta dejó a Julián Álvarez en el centro de la tensión del Atlético de Madrid, en medio de un conflicto por su futuro que también alcanzó al cuerpo técnico y a la dirigencia.
La relación entre Julián Álvarez y la dirigencia del Atlético de Madrid ya estaba resquebrajada desde que el club le negó la salida al Barcelona. Durante el Mundial 2026, el delantero sostuvo que “lo mejor para todos es una transferencia”, una definición que profundizó el malestar de los hinchas. El futbolista también había expresado públicamente que su “sueño” era vestir la camiseta del Barcelona, un gesto que no cayó bien entre los seguidores.
El Atlético de Madrid rechazó una oferta de 100 millones de euros del Barcelona y se plantó en no vender a Julián Álvarez a un rival directo en España. En las últimas horas, el club habría aceptado una propuesta del Arsenal por el delantero, aunque el argentino habría decidido no avanzar con esa alternativa. La expectativa del jugador está puesta en una eventual oferta del conjunto catalán.
“Desde lo deportivo intentaremos cuidar a la persona y el jugador y esperar que esté en las condiciones para que siga cuidando el nombre que tiene, el futbolista que es y lo que nos dio”, expresó Diego Simeone ante las consultas sobre el futuro del goleador argentino. El entrenador había decidido no llevarlo a la pretemporada y tampoco lo convocó para el arranque del campeonato local. Así, sus palabras convivieron con decisiones que lo dejaron afuera de los primeros compromisos.
“Muy respetuoso por nuestra gente”, respondió Diego Simeone luego de la victoria ante Málaga, cuando fue consultado por los insultos contra Julián Álvarez. La frase llegó después de que el delantero fuera abucheado por un sector del Metropolitano durante el debut de LaLiga, pese a no haber ingresado al partido. La respuesta generó interpretaciones encontradas: algunos hinchas la leyeron como un respaldo a los aficionados y otros cuestionaron que el técnico no defendiera públicamente al jugador.
Julián Álvarez fue la gran figura de la última campaña del Atlético, con 49 partidos, 20 goles y nueve asistencias. El delantero continúa entrenándose a la par de sus compañeros en las prácticas, aunque hoy corre por detrás en la consideración. Esa situación fue presentada como un tirón de orejas más que como una merma en su rendimiento, mientras su foto oficial de la temporada actual se viralizó por el semblante serio y el contraste con las imágenes anteriores.
La cláusula de rescisión de Julián Álvarez es de 500 millones de euros, mientras que su contrato con el Atlético de Madrid vence el 30 de junio de 2030. Miguel Ángel Gil Marín, accionista mayoritario del club, aseguró que no aceptarían propuestas de 100, 150 ni 200 millones de euros. La eventual salida obligaría al Atlético a buscar un reemplazante y Viktor Gyökeres aparece como una alternativa con la aprobación de Simeone; la dirigencia buscará otro futbolista para reforzar el ataque si no llega a un acuerdo en los próximos tres días.
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