Incluso desde la Copa del Mundo, Julián Álvarez se posiciona como uno de los principales protagonistas del mercado de pases. En especial por su pedido de salida del Atlético de Madrid, que despertó la atención en Europa y provocó ofertas millonarias de Arsenal, Barcelona, Real Madrid y PSG: el Colchonero terminó con la especulación y decidió el futuro de la Araña.
A lo largo de las últimas semanas, ganaron mucha intensidad las voces que pronosticaban el adiós de Julián Álvarez del Atlético de Madrid. El ex River reveló que pidió cambiar de aires, con el objetivo de “cumplir su sueño“. Sin embargo, desde el Atleti se mostraron inflexibles, rechazando cada una de las propuestas por sus servicios en el mercado de pases.
Dicha realidad no cambió, tal como revelaron desde Diario AS. “El Atlético mantiene su postura firme e inamovible con Julián Álvarez. El argentino se incorporó hoy (10 de agosto), pasó pruebas médicas y de esfuerzo, pero no se verá con Simeone hasta el miércoles (igual que Llorente o Baena). El mensaje que le darán Simeone, Alemany o Gil Marín es claro y directo: ‘Discúlpate y ponte a trabajar’“, detallaron.
En esta línea, dejaron en claro que prefieren que la Araña se vaya por la puerta grande en un futuro lejano, por lo que pretenden que recupere su relación con la hinchada y el Cholo Simeone. “No habrá negociaciones con nadie (el Barça lo sabe). Julián no se va. Le pondrán como ejemplo a Griezmann: se equivocó, volvió, pidió perdón, marcó goles, transformó silbidos en aplausos y salió por la puerta grande“, cerraron desde el diario español.
Las palabras de Julián Álvarez
“No sé qué va a pasar. Creo que no es momento para hablar de esto, pero tampoco puedo esconderme ni hacerme el distraído. Trato de ser una persona honesta, yo hablé con gente del club, con los que debía hablar. Lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño“, expresó hace unas semanas. Parecía no haber vuelta atrás en Madrid tras dichas declaraciones, sin embargo, el Atlético le abre las puertas a su continuidad.

