(ARGENTINA).- «Todavía resta resolver el futuro de Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Matías Galarza, Matías Viña y Kendry Páez», dijo Gustavo Yarroch al repasar el cierre del libro de pases. River ya logró desprenderse de varios futbolistas que Eduardo Coudet no priorizaba, pero la lista de salidas pendientes todavía incluye a seis jugadores del primer equipo.
En su canal de YouTube, Yarroch confirmó el acuerdo por Thiago Almada —que el lunes se hará la revisión médica— y pintó un panorama completo del mercado. «Finalmente llegó el día: se cerró el pase, la negociación y hay acuerdo entre los clubes para que Thiago Almada sea el noveno y último refuerzo de River», señaló. Sin embargo, la contracara de ese anuncio es que el club mantiene abiertas varias negociaciones para achicar el plantel.
Los primeros en irse ya tienen nuevo destino: Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Maximiliano Salas, Santiago Lencina, Ian Subiabre y Álex Woiski dejaron la institución. A esa lista se sumó en las últimas horas Facundo Colidio, presentado oficialmente en Vasco da Gama. Yarroch sostuvo que la venta del 50% del pase por cerca de cinco millones de dólares «representa una buena solución tanto para el club como para el jugador», porque River lo había comprado por 4,7 millones.
La salida más inminente del segundo grupo es la de Kevin Castaño, que tiene un principio de acuerdo para continuar su carrera en Atlético Mineiro a préstamo con opción de compra. En cambio, las situaciones de Pezzella, Bustos, Galoppo, Galarza, Viña y Kendry Páez todavía no se resolvieron. Los motivos de esas demoras no fueron detallados por el periodista, pero están en el centro de la escena mientras el cuerpo técnico busca definir los nombres con los que contará para la segunda mitad del año.
La urgencia deportiva acelera los tiempos. «River necesita cortar con urgencia la racha de cinco derrotas consecutivas, una situación que no atravesaba desde 1911», enfatizó Yarroch. El sábado ante Tigre, Francisco Ortega y Tobías Andrada tienen muchas chances de debutar como titulares, y Ángel Correa volvería al once. Las dudas pasan por la mitad de la cancha y por quién acompañará a Joaquín Freitas en ataque.
Para el lunes, además de la firma de Almada, es «probable» que el presidente Stefano Di Carlo brinde una conferencia de prensa. Allí se esperan definiciones sobre la letra chica de la transferencia más cara en la historia del fútbol argentino —supera los 25 millones de euros entre monto fijo, bonos e impuestos, con una cláusula de recompra de 40 millones para Atlético de Madrid— y, posiblemente, novedades concretas sobre las salidas que aún no se cerraron.
Mientras tanto, la atención inmediata está en el partido del sábado: un triunfo que descomprima el clima, empiece a darle una identidad de juego al equipo de Coudet y sirva de plataforma para un plantel que el lunes tendrá caras nuevas y, quizás, un par de bajas confirmadas.
