Thiago Almada está a punto de convertirse de manera oficial en refuerzo de River. Solo resta pasar a los papeles el acuerdo de palabra entre los clubes, que le brindará una solución de pura jerarquía a Eduardo Coudet. Sin embargo, dicha operación no resultó nada sencilla para el Millonario, que, antes de meterse de lleno en la novela, debió despedirse de una figura: “Fue clave“.
Más allá de que el apuntado había quedado afuera de los planes de Eduardo Coudet para la segunda parte de la temporada, la dirigencia de River lo marcaba como un actor decisivo para destrabar la incorporación de Thiago Almada. Principalmente después de la fecha límite del mercado de pases, dado que la Banda se había quedado sin tiempo para sumar refuerzos.
El apuntado en cuestión era Santiago Lencina, quien encaminó su transferencia al Burgos de España y permitió que el Millonario cierre a su refuerzo más buscado del mercado de pases. “La salida de Lencina fue clave para que River pudiera cerrar la llegada de Thiago Almada“, confirmaron desde La Página Millonaria, para luego explicar los detalles del movimiento de la dirigencia.
“Como el mediocampista abandonó el club una vez finalizado el periodo de transferencias, el Millonario obtuvo un cupo extra para incorporar hasta el próximo 2 de septiembre. Gracias a esa plaza adicional, River pudo avanzar en la negociación y concretar la contratación del campeón del mundo“, revelaron desde el medio citado, dejando en evidencia la salida que tuvo que darse para que el ex Vélez arribe a Núñez.
River y el refuerzo más caro del fútbol argentino
Tras despedirse de Santiago Lencina y oxigenar el plantel, River pudo avanzar por Thiago Almada. La dirigencia alcanzó un acuerdo con Atlético de Madrid por una cifra cercana a los 20 millones de euros para concretar su incorporación. En conclusión, no solo le dio una nueva variante a Coudet, sino que también cerró el refuerzo más caro de la historia del fútbol argentino, por delante de Ángel Correa.

