(ARGENTINA).- Una medida dirigencial explica por qué Matías Viña entrena apartado en el predio de Cantilo desde hace semanas: el club habría intentado devolverlo a Flamengo para evitar la obligación de compra que establecía su contrato, pero el conjunto brasileño se negó y ahora el técnico no puede utilizarlo. El lateral uruguayo quedó borrado del plantel por orden de los directivos para no tener que desembolsar 5 millones de dólares por su ficha.
Según la periodista brasileña Raisa Simplicio, River buscó rescindir el préstamo de Matías Viña seis meses antes de su vencimiento, apenas el jugador regresó del Mundial con Uruguay. El lateral de 28 años había llegado en enero a cambio de 500 mil dólares por un año, con una cláusula que obligaba a comprarlo si disputaba la mitad de los minutos de la temporada. Cuando volvió al país a principios de julio, ya integraba la lista de catorce futbolistas que no viajaron a Alicante y quedaron marginados en Buenos Aires.
La respuesta de Flamengo habría sido negativa: no aceptaron la devolución y exigieron el pago de una multa estipulada en el contrato por cortarlo sin llegar a diciembre. Con ese escenario, la dirigencia de River le comunicó al Chacho Coudet que Matías Viña no podía ser convocado para no arriesgarse a la ejecución automática de la compra. De esta manera, el uruguayo sigue perteneciendo al club pero entrena separado junto a Giuliano Galoppo, Germán Pezzella y Fabricio Bustos, entre otros.
El conflicto tomó otra dimensión cuando Marcos Acuña sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho durante la derrota 0-1 ante Gimnasia. Los estudios médicos confirmaron que el Huevo estaría al menos tres semanas sin jugar y se perdería los partidos ante Rosario Central y Tigre por el Torneo Clausura. La apuesta es que pueda regresar en los octavos de final de la Copa Sudamericana, en la semana del 12 de agosto.
El inconveniente es que Coudet se quedó sin un reemplazante natural para el lateral izquierdo. Ya había probado con los centrales Facundo González y Lautaro Rivero, pero ninguno de los dos convenció. La urgencia llevó a la dirigencia a acelerar las gestiones por Francisco Ortega, un lateral por el que debería invertir entre 6 y 7 millones de euros.
Mientras tanto, la situación de Matías Viña permanece bloqueada: no podrá volver a jugar en River a menos que se pague una compensación a Flamengo. De no mediar una oferta que conforme a los brasileños, seguirá entrenando en Cantilo hasta el final de su vínculo en diciembre.
River visitará a Tigre el 8 de agosto en Victoria con la defensa diezmada y la certeza de que, al menos por tres fechas, Coudet deberá inventar una solución de emergencia en el costado izquierdo.
