(ARGENTINA).- El mismo lunes en que River le aplicó una multa por felicitar a un jugador de Rosario Central, apareció el destino que el club venía buscando para Kevin Castaño desde hace semanas. Del otro lado del mostrador está el Atlético Mineiro, y las conversaciones ya entraron en una etapa avanzada.
Préstamo con opción de compra
La operación se armaría a préstamo por un año, con una cláusula de compra al final del recorrido. Ese es justamente el punto donde las partes todavía no se pusieron de acuerdo, según informó el periodista César Luis Merlo, el primero en dar a conocer las negociaciones.
River pretende que la compra quede establecida como una obligación y no como una alternativa. La dirigencia busca asegurarse un ingreso futuro que le permita recuperar al menos una parte de lo que invirtió cuando fue a buscar al mediocampista al fútbol de Rusia.
El Atlético Mineiro, en cambio, solo acepta firmar por una opción. El razonamiento del club brasileño es que primero quiere ver rendir al colombiano en su equipo antes de comprometerse con una cifra definitiva por el ciento por ciento de la ficha.
La inversión que no rindió
Detrás de esa discusión está lo que el club pagó a comienzos de 2025 para llevárselo del Krasnodar: más de doce millones, una de las operaciones más caras que encaró River en toda su historia. En el año y medio siguiente nunca alcanzó el nivel que se esperaba de esa inversión.
La sanción que precipitó todo
El desenlace se aceleró este lunes. Castaño le puso me gusta y dejó un comentario elogioso en una publicación de Jaminton Campaz, figura de Rosario Central en la victoria del Monumental, y el club le aplicó una sanción económica según informó TyC Sports.
El colombiano está entre los quince futbolistas que la dirigencia mantiene apartados del plantel profesional. Tampoco se presentó en el predio de Cantilo con el resto del grupo de relegados: se quedó entrenando por su cuenta en Colombia mientras esperaba una definición sobre su futuro.
