(ARGENTINA).- “CENTRAL NO ANOTÓ A GALOPPO. El volante sigue formando parte del grupo de Cantilo”, publicó el periodista Matías Cabezas en sus redes sociales. El dato cayó como un baldazo de agua fría en Núñez porque las negociaciones parecían avanzadas, pero la no inscripción de Giuliano Galoppo en la lista de buena fe del Torneo Clausura metió un freno imprevisto a la operación con River.
La decisión administrativa del Canalla no fue caprichosa ni un portazo definitivo, pero expuso un problema de cupos. Si la institución rosarina hubiera anotado a Giuliano Galoppo, podría haber cerrado el traspaso en las próximas horas sin ocupar una plaza extraordinaria. Ahora, si pretende terminar de convencer a River y sumarlo en este mercado, primero está obligada a liberar espacio: deberá transferir a un jugador al exterior para que la AFA le habilite una vacante.
La postura del Millonario, mientras tanto, ya no es la misma que a principio de mercado. Con diez futbolistas entrenándose apartados en el predio de Cantilo por decisión de la dirigencia y Eduardo Coudet, la urgencia por resolver salidas cambió las reglas puertas adentro. Si antes la orden era vender sí o sí al exterior, ahora la directiva acepta ceder a préstamo dentro del fútbol argentino, siempre y cuando el jugador tenga minutos y exista una opción u obligación de compra futura. La oferta que acercó Central por Giuliano Galoppo se alinea con eso: una cesión por un año con opción de compra.
Según contó el periodista Germán García Grova, el propio Giuliano Galoppo empezó a barajar seriamente la chance de vestir la camiseta auriazul después de descartar dos sondeos desde Estados Unidos. A los 27 años y sin ofertas concretas de Europa, el surgido de Banfield prioriza volver a sumar rodaje para revalorizarse. El plus que inclina la balanza a favor de Central es la posibilidad de jugar los octavos de final de la Copa Libertadores ante Corinthians, vidriera imposible de ignorar para cualquier futbolista.
El reglamento mete presión extra al reloj. El libro de pases del fútbol argentino baja la persiana este viernes a la medianoche, pero los clubes que vendan o cedan jugadores al exterior podrán seguir incorporando hasta el 2 de septiembre. Esa ventana extendida es la única esperanza concreta que le queda a Central para resolver la situación administrativa sin entrar en conflicto con el cupo.
Para alimentar el morbo de la previa, River y Rosario Central se enfrentan este domingo a las 19.15 en el Monumental por la tercera fecha del Clausura. Mientras se define su futuro, Giuliano Galoppo seguirá trabajando al margen en Cantilo, a la espera de que alguno de los dos clubes logre destrabar la negociación.
El pase no está caído, pero sí contra las cuerdas. La directiva rosarina mantiene el deseo de sumar un volante con llegada al área, pero sin una transferencia al exterior que libere el cupo, la historia se terminará antes de empezar. La pelota está en el tejado de Central.
