(ARGENTINA).- “tres o cuatro refuerzos más” fue la exigencia que bajó Eduardo Coudet tras la derrota con Gimnasia, y la dirigencia ya le cumplió el primero en la figura de Tobías Andrada. Mientras el mercado de pases se encamina a un cierre multitudinario con hasta diez incorporaciones, River concentra fichas en el puesto que el cuerpo técnico considera prioritario: un creativo desequilibrante.
Eduardo Coudet dejó en claro su postura y en las oficinas del Monumental admiten que trabajan en varias opciones para cubrir ese rol de generación de juego ofensivo, una búsqueda que reconocen como compleja y en la que todavía no se rinden. Los nombres que están sobre la mesa no son menores y las gestiones se mantienen vivas hasta el límite.
La negociación por Esequiel Barco está fría por diferencias económicas importantes, por lo que las cartas fuertes pasan por otros apellidos. El gran anhelo sigue siendo Thiago Almada: hasta que no firme su contrato con Flamengo, en Núñez aseguran que no se bajarán de la pelea. El acuerdo con el Atlético de Madrid está intacto por 20 millones de euros por la mitad del pase, aunque ahora la traba es destrabar un salario que compita con el poderío de los brasileños.
El otro nombre que revolucionó las últimas horas es el de Franco Mastantuono. El volante sorprendió con un posteo nostálgico con la camiseta de River justo cuando el Real Madrid lo declaró cedible y no lo concentró para el amistoso ante Fiorentina. Sin embargo, pese a que el jugador tiene ganas de una revancha, la postura de la dirigencia es de extrema cautela: ven “prácticamente imposible” que pueda concretarse un regreso a préstamo.
Paralelamente, la búsqueda de un lateral izquierdo sigue abierta. La opción más avanzada que maneja el entrenador de River es la de Francisco Ortega, aunque la diferencia económica mantiene las charlas en un compás de espera. Olympiacos bajó sus pretensiones de 7 millones a 6 millones de euros, pero en Núñez aseguran que no harán grandes esfuerzos económicos en ese sector y que el tope máximo se estiraría hasta los 5 millones de euros.
Con el libro de pases local ya cerrado el viernes a la tarde, River tendrá oxígeno para seguir incorporando hasta el 2 de septiembre. La ventana extra se abrirá con las inminentes salidas de juveniles a clubes uruguayos y las posibles ventas de los jugadores borrados del plantel de Eduardo Coudet al exterior. Además, la nueva reglamentación de la LPF permite reemplazar a un futbolista si se concreta una salida al ámbito local, caso similar al de Maxi Salas, quien está a detalles de pasar a Independiente Rivadavia.
Las próximas horas serán clave para definir el cupo de los que emigran y así liberar espacio salarial. Eduardo Coudet espera que esas salidas permitan dar el golpe final en un mercado que ya revolucionó Núñez.
