(ARGENTINA).- “Salieron espantados”. La definición la dio el periodista Hernán Castillo cuando reveló la reacción de los dirigentes de River ante la cotización de Gustavo Gómez, el defensor que el club de Núñez sondeó para reforzar la zaga. Palmeiras tasó al paraguayo en 12 millones de dólares por el 50% del pase y la negociación quedó descartada de inmediato.
River hizo la consulta formal en las últimas horas, con la intención de sumar jerarquía a una defensa que quedó expuesta en el arranque del semestre. La respuesta del conjunto brasileño fue inmediata: 12 millones de dólares por la mitad de la ficha del zaguero de 33 años, capitán del plantel paulista. La cifra sorprendió a los directivos del Millonario, que según Castillo “salieron espantados” y cerraron la carpeta sin margen para una contraoferta.
La búsqueda de un central se volvió prioritaria tras los malos resultados del equipo de Eduardo Coudet. River quedó eliminado de la Copa Argentina ante Aldosivi y perdió en el debut del torneo Clausura frente a Barracas Central, dos golpes que dejaron al descubierto la falta de solidez en el fondo. La dirigencia apuraba un refuerzo de peso para acompañar a Nicolás Otamendi, pero el precio de Gustavo Gómez pulverizó el plan.
Gustavo Gómez reúne el perfil que River pretendía: experiencia, liderazgo y regularidad. En lo que va de 2026, el defensor paraguayo disputó 35 partidos con Palmeiras, marcó tres goles y recibió apenas cuatro tarjetas amarillas. Su condición de capitán del Verdão y su lugar consolidado en el once titular explican por qué el club paulista lo valúa tan alto, incluso a los 33 años.
El pedido de Palmeiras representa un valor de mercado difícil de afrontar para la economía del fútbol argentino. Una tasación total que ronda los 24 millones de dólares excede con creces los parámetros que River maneja para este mercado. Sin plazos para discutir una fórmula de pago escalonada, la negociación murió antes de nacer.
La vía de Facundo Medina, otro zaguero que River evaluó, tampoco prosperó. Olympique de Marsella exigió un monto que la dirigencia consideró imposible, y esa carpeta quedó clausurada con la misma velocidad. La sensación en Núñez es que el mercado internacional empuja los precios por encima de la realidad de los clubes argentinos cada vez que el Millonario llama.
Ahora River deberá cambiar de objetivo si quiere concretar un refuerzo en ese puesto. La dirigencia continúa peinando el mercado, pero el tiempo corre y el libro de pases entra en su tramo final. Por lo pronto, Gustavo Gómez seguirá en Palmeiras y el acompañante ideal para la defensa millonaria continúa sin aparecer.
