(ARGENTINA).- “Un jugador muy querido le dijo al ‘Chacho’ Coudet que lo espere 10 días para definir su futuro, tiene decidido NO seguir en la Liga donde se desempeña”. La frase, cargada de expectativa, la soltó el periodista Mauro Palacios y encendió el tramo final del mercado de pases de River, que no se conforma con la llegada de Ángel Correa y va por un último golpe de jerarquía.
Palacios añadió un condimento extra en su publicación: “Si logra River este fichaje se transforma en el mejor del país”. La información no revela la identidad del futbolista, pero sí deja en claro que el propio jugador le pidió al entrenador una espera de diez días para resolver su salida, con la firme decisión de no continuar en su liga actual. El mensaje sugiere un principio de acuerdo tácito entre las partes y una ventana de tiempo concreta para que la dirigencia millonaria termine de destrabar la operación.
El contexto no podría ser más propicio. Este mismo viernes River confirmó la incorporación de Ángel Correa, el sexto refuerzo de la temporada, por alrededor de 15 millones de dólares y con contrato hasta fines de 2029. El campeón del mundo en Qatar 2022 se suma a una lista de nombres de peso que ya incluye a Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri, Giovanni González, Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán. Lejos de bajar la persiana, en Núñez mantienen la flecha hacia arriba.
Fuentes del club indicaron que “la idea es ir por un volante con desequilibrio y cerrar el mercado”. Ese perfil encaja con lo que trascendió durante las últimas semanas: River sondeó a Thiago Almada (Atlético de Madrid), a Tobías Andrada (Vélez) y a Esequiel Barco (Spartak de Moscú), todos mediocampistas ofensivos con capacidad de romper líneas. Sin embargo, ninguna de esas negociaciones avanzó a un punto de definición, y el pedido directo del misterioso futbolista a Coudet introduce una variable nueva que podría destrabar un desenlace rápido.
La declaración del jugador tiene un valor doble: por un lado, muestra la voluntad de forzar su salida; por el otro, le da a River la certeza de que no deberá librar una batalla innecesaria para convencerlo. Los próximos diez días aparecen como el umbral para que la dirigencia que encabeza Stefano Di Carlo presente una oferta formal y cierre un plantel diseñado para afrontar el Torneo Clausura y la fase final de la Copa Sudamericana.
Mientras el mercado mantiene la guardia alta, los hinchas ya se ilusionan con la posibilidad de sumar una pieza de ataque que, según la promesa del entorno, podría transformarse en el fichaje más resonante del fútbol argentino en esta ventana.
