(ARGENTINA).- “Es un buen amigo, es un gran presidente, y él sabe muy bien, como lo sabéis todos vosotros, dónde va a jugar Julián Álvarez el año que viene”, sostuvo Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, en un mensaje directo a Joan Laporta, su par del Barcelona, durante la cena de pretemporada en Segovia. La advertencia dejó sin margen de duda el futuro del delantero cordobés: Julián Álvarez no se moverá del club rojiblanco a menos que se active la cláusula de 500 millones de euros.
Cerezo fue aún más contundente cuando los periodistas le repreguntaron por el atacante. “¿Julián Álvarez? Es un jugador del Atlético de Madrid. ¿O todavía no te has enterado?”, disparó el dirigente, quien en más de una ocasión se refirió al campeón del mundo como “Julián López”, un lapsus que no suavizó la firmeza de su postura. A renglón seguido, cerró cualquier especulación: “Las opciones de una venta al Barcelona son cero. O paga la cláusula de 500 millones o nada”.
La pulseada por el precio
La tensión entre ambos clubes se desató el 22 de junio, cuando Julián Álvarez, en la zona mixta tras un partido del Mundial, soltó la frase que encendió el mercado: “Lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”. El Atlético acusó de inmediato al Barcelona de orquestar el movimiento y amenazó con recurrir a la FIFA. “Todo el mundo sabe que es un club tramposo”, dijeron fuentes del club citadas por la prensa española, que recordaron el antecedente de Antoine Griezmann, cuando el club azulgrana intentó seducirlo en plena disputa de la Champions.
La cláusula de 500 millones se convirtió en la única salida posible. El Real Madrid ya había presentado una oferta de 150 millones de euros, que el Atlético rechazó sin abrir negociación. Según el periodista especializado Fabrizio Romano, el Barcelona preparaba una oferta formal de alrededor de 90 millones de euros más bonus, una cifra que en el Metropolitano consideran insuficiente y que ni siquiera activaría una contraoferta.
Cerezo descartó que el jugador deba disculparse por sus declaraciones. “En esta vida todos nos equivocamos, es jugador del Atlético de Madrid, en esta vida casi todo tiene solución”, afirmó, y fue tajante: “Es jugador del Atlético de Madrid y va a ser jugador del Atlético de Madrid”. Julián Álvarez llegó al club en agosto de 2024 procedente del Manchester City, tiene contrato hasta 2030 y acumula 49 goles en 63 partidos bajo la dirección de Diego Simeone.
Mientras el cordobés se concentra en la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá ante España, que se jugará este domingo en New Jersey, el mensaje del presidente colchonero no dejó espacio para la duda. Incluso aprovechó la ocasión para confirmar el interés en el surcoreano Kang-in Lee y trazó objetivos ambiciosos: “Traemos jugadores para que el año que viene haya otros 10 o 12 en la final del Mundial. Tenemos un gran equipo, que va a ser campeón del mundo”.
Del lado culé, Joan Laporta no respondió de inmediato. La postura del Atlético, con una cláusula de 500 millones y una relación envenenada por el recuerdo de Griezmann, mantiene a Julián Álvarez blindado. El próximo capítulo llegará cuando el mercado reabra tras el Mundial, pero hoy la pelota está del lado del Barcelona y la exigencia es innegociable.
Seguí todas las noticias de Soy del Millo en Google News↗