(ARGENTINA).- “Lo de Correa a River es una opción real”, reconoció Guido Pizarro, entrenador de Tigres. Mientras las charlas entre los clubes avanzan, el delantero sumó un nuevo capítulo de tensión en México: el domingo no se detuvo a saludar a los hinchas a la salida de una práctica y en Monterrey ya lo toman como un síntoma de despedida. Todo indica que Ángel Correa está cada vez más cerca de volver a calzarse la banda roja.
Pizarro fue más allá en sus declaraciones recientes y, por primera vez, un referente de los Felinos blanqueó la posibilidad concreta de la transferencia. “Sigue estando acá, hoy en día está con nosotros y lo vamos a contemplar. Es un tema que la directiva está tratando. Es una opción real, dependerá de los clubes”, sostuvo el director técnico sobre la situación del atacante argentino.
Según el periodista Hernán Castillo, River ya puso sobre la mesa una oferta formal de 13 millones de dólares por Ángel Correa. Tigres arrancó pidiendo 20 millones por el pase y, ante la falta de una respuesta positiva desde Núñez, con el correr de los días bajó sus pretensiones aunque todavía sostiene un piso cercano a los 18 millones. Del lado del Millonario también hicieron saber que, si no hay acuerdo ahora, esperarán al año próximo cuando la cláusula de rescisión del delantero se reduzca casi a la mitad.
El fin de semana, el campeón del mundo sumó un gesto que en el entorno auriazul interpretaron como una señal inequívoca. A la salida de un entrenamiento en el Centro de Entrenamiento Tigres, Ángel Correa se retiró con su camioneta sin frenar a firmar camisetas ni a sacarse fotos con la gente que se había acercado a las inmediaciones del predio.
El episodio se suma al malestar que ya arrastraba el jugador desde hace semanas, cuando decidió no presentarse al inicio de la pretemporada del club mexicano para presionar por su salida. Aunque más tarde se reincorporó a los trabajos con el plantel, la relación entre el futbolista y la institución quedó seriamente dañada y una parte de la dirigencia ya le soltó la mano.
El enojo en las redes
En las redes sociales, los hinchas de Tigres no ocultaron su fastidio. El nombre de Ángel Correa quedó en el centro de la polémica y circularon mensajes lapidarios que hablaban de un futbolista “que ya se ganó el odio de la gente”, que “mentalmente ya no está en Tigres” y pedían directamente “que lo manden a las filiales a entrenar hasta cumplir contrato”.
Con la negociación en marcha y sin un cierre definitivo a la vista, River espera ahora una definición de los Felinos. La pelota está del lado de la directiva de Nuevo León, que deberá resolver si acepta la oferta formal o se arriesga a retener a un delantero que ya dio muestras claras de querer regresar al fútbol argentino.
