(ARGENTINA).- «Thiago Almada jugará en River Plate». La frase, todavía sin confirmación oficial, sacudió el mercado de pases en la mañana del 11 de julio. Desde España aseguran que el volante ofensivo de 25 años se convertirá en refuerzo de River Plate una vez que finalice el Mundial 2026, en una operación que demandará una inversión de 20 millones de euros por el 50 por ciento del pase de Thiago Almada.
Según adelantó el diario Olé, directivos del Atlético de Madrid y de River Plate se reunieron en las últimas horas para acordar los detalles del traspaso. La negociación cerró en 20 millones de euros por la mitad de la ficha del internacional argentino, una cifra que supera ampliamente su valor de mercado actual, estimado en 15 millones de euros.
Almada, con contrato vigente en el club colchonero hasta 2030, no entraba en los planes del Cholo Simeone para la próxima temporada. Su salida estaba prevista por la dirección deportiva del Atlético luego de un año con un rendimiento discreto: disputó 40 partidos oficiales y marcó solo 4 goles, sin lograr nunca consolidarse como una pieza fija en el esquema del técnico argentino.
El exjugador de Vélez y Atlanta United llegó al Atlético de Madrid el verano pasado como una gran oportunidad de mercado proveniente del Botafogo brasileño. Ahora, en un giro inesperado de su carrera, volverá al fútbol argentino en el pico de su madurez futbolística dentro de una operación en la que el club carioca también podría recibir una compensación económica.
El propio Thiago Almada dio el visto bueno para realizar el traspaso al club de Núñez. La idea es que el jugador, que se encuentra disputando la Copa del Mundo con la Selección Argentina bajo las órdenes de Lionel Scaloni, se incorpore a River apenas termine su participación en el torneo. Según expresó en declaraciones recientes, está enfocado en su presente con la Selección.
La apuesta del club de Núñez
El regreso de un campeón del mundo con 25 años agita el ambiente en Núñez. El cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet sumaría a un volante ofensivo de mucha movilidad, que puede jugar como enganche o tirado sobre la banda izquierda.
La operación, que implica una inversión millonaria del 50% del pase, supone una apuesta fuerte de River pensando en la segunda mitad del año, con los octavos de final de la Copa Sudamericana y el inicio del nuevo torneo local en el horizonte.


