(ARGENTINA).- “Si Franco Armani se va de River, Ezequiel Centurión será el suplente de Santiago Beltrán. No se buscará un reemplazante”. La definición del periodista Renzo Pantich despejó la principal incógnita que se abrió en Núñez tras el inminente adiós de Franco Armani: el hueco que deja el ídolo se cubrirá con un arquero que ya está en la casa y que, de no mediar este escenario, era uno de los firmes candidatos a emigrar.
La noticia sacudió al mundo River cuando el presidente Stéfano Di Carlo anticipó que “van a salir en torno a 15 jugadores” en este libro de pases. Con la cláusula de que un arquero del plantel profesional dejaría el Más Monumental, la dirigencia siempre manejó una lógica excluyente: era Franco Armani o Centurión. El titular indiscutido es Beltrán, y detrás de él solo queda espacio para un suplente. La decisión del Pulpo de volver a Atlético Nacional para un “cierre de película”, como definió su representante Martín Aráoz, le abrió a Centurión una puerta que parecía cerrada.
La postura de River
Di Carlo fue claro sobre el trato diferencial que merece el héroe de Madrid. “Se han ganado el derecho de decidir lo que quieren hacer en cualquier momento. Tienen que tener ese espacio porque se lo han ganado”, explicó. Con ese aval, el arquero de 39 años eligió no esperar los seis meses de contrato que le quedaban para regresar al club donde ya es leyenda.
La postura oficial pone a Ezequiel Centurión en una situación incómoda que, sin embargo, modifica su destino inmediato. El rionegrino de 29 años busca desesperadamente continuidad y, tras la lesión que arrastró cuando lo repescaron de su préstamo en Independiente Rivadavia, vio cómo la oportunidad se la arrebató Beltrán. La salida de Franco Armani lo convierte en la alternativa número uno del arco millonario, cancelando de hecho cualquier negociación por él en este mercado.
La jerarquía que ganó Santiago Beltrán resulta inapelable. El pibe de 21 años no solo postergó a un prócer con actuaciones superlativas, sino que se metió en la lista de la Selección Argentina que viajó al Mundial. La competencia por el puesto, por ahora, no admite discusión: el puesto de suplente era el único cupo disponible. La ecuación se resolvió con el portazo del Pulpo a Colombia y la permanencia forzosa de Centurión.
La salida de Franco Armani, que concretará su regreso a Atlético Nacional para buscar minutos que en River no iba a encontrar, es el primer eslabón de la profunda depuración que planea la dirigencia. En ese contexto, Centurión pasó de ser una pieza de recambio negociable a convertirse en la red de contención de un plantel que, tras el recorte, solo contará con dos arqueros de primera línea. Su fichaje de invierno, en los papeles, ya está cerrado y no tuvo costo alguno.


