(ARGENTINA).- “Yo no lo tengo tan cerca como dicen algunos, pero tampoco lo tengo caído. Si tengo que definirlo en una palabra, diría que la negociación por Ángel Correa está estancada”. La frase es de Renzo Pantich y describe con precisión el momento de la operación que mantiene en vilo a River Plate: ni un fracaso inminente ni un cierre asegurado. El periodista habló del caso en su Microinformativo de YouTube y su diagnóstico expuso la parálisis de una gestión que el Millonario quiere reactivar con una oferta final.
River mantiene la confianza en cerrar el pase de Ángel Correa, una apuesta fuerte del club de Núñez para el segundo semestre de 2026. El delantero de 31 años, surgido de San Lorenzo y campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar, actualmente pertenece a Tigres UANL, dueño de su ficha desde julio de 2025 cuando lo compró al Atlético de Madrid por alrededor de 10 millones de euros.
Correa viene de ser una de las figuras del fútbol mexicano. En el primer semestre de 2026 disputó 27 partidos, convirtió ocho goles y brindó nueve asistencias. Perdió la final de la Concachampions contra Toluca y cayó en cuartos de final del Clausura 2026 frente a Chivas. Su nivel sostiene la obsesión de un River que ya tiene acordado el contrato con el jugador y apuesta a su experiencia para potenciar la delantera.
El principal escollo es económico. La dirigencia de River está dispuesta a estirarse hasta 15 millones de dólares, el primer número que acercaron los regiomontanos cuando arrancaron las charlas. Sin embargo, con el correr de los días el club mexicano actualizó sus pretensiones: ahora exige 18 millones, el valor de la cláusula de rescisión. La diferencia de tres millones frenó todo y derivó en el estancamiento que relata Pantich.
La pulseada por el precio
Pese a la distancia entre las partes, el entorno del futbolista juega a favor de River. Ya hay un entendimiento total por el vínculo y el propio Correa metió presión para que lo dejen salir. Faltó al primer entrenamiento de la pretemporada de Tigres y borró de su biografía en redes sociales la referencia al club mexicano, un gesto que el mercado leyó como una señal de impaciencia.
Mientras aguarda por Correa, River ya cerró los refuerzos de Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri y Giovanni González. Además, acordó el regreso de Rafael Santos Borré —a la espera del anuncio oficial— y tiene al caer a Lucas Beltrán, otro ex jugador del Más Grande que reforzará el ataque. El plantel que conduce Eduardo Coudet ya trabaja en Alicante, España, de cara a la reanudación de la temporada.
La enésima oferta de River está sobre la mesa y la decisión final depende de que Tigres acepte resignar los tres millones de diferencia. Si el club mexicano flexibiliza su postura, el campeón del mundo con la Selección Argentina se pondrá el Manto Sagrado. Caso contrario, la negociación seguirá estancada.


