Sin lugar a dudas, River se posiciona como uno de los equipos más activos del fútbol sudamericano en el mercado de pases. Busca cerrar una gran cantidad de refuerzos a partir de la reestructuración que propuso Eduardo Coudet, por lo que apunta bastante alto y mueve fichas por las figuras más pedidas, como quedó en evidencia ante el último llamado de Stefano Di Carlo a Palmeiras.
La novela no es reciente, sino que se extiende hasta los ciclos de Marcelo Gallardo y Martín Demichelis. Posiciona como protagonista a un delantero que convenció en los pasillos del Monumental y destaca por su olfato goleador, por lo que prometía acercarle varias certezas a River en uno de los puestos más discutidos por la intermitencia de los futbolistas del plantel.
El apuntado en cuestión era José Manuel López, figura de Palmeiras que actualmente se encuentra disputando la Copa del Mundo con la camiseta de la Selección Argentina. De acuerdo a las últimas informaciones, el Millo no se vio limitado por esta realidad e hizo sonar el teléfono del Verdão, con la intención de encontrar cierto margen para negociar.
No obstante, la operación estuvo lejos de ganar continuidad en Núñez, debido a que los dirigentes brasileños bajaron el pulgar en el periodo de transferencias y acercaron un precio imposible para Sudamérica. “River preguntó por José López y le pidieron 45 millones de dólares“, afirmó Hernán Castillo, cortando de raíz la posibilidad para la Banda.
River definió el futuro del puesto
Ante dicha respuesta, Stefano Di Carlo cambió de enfoque y aceleró por otros dos delanteros que supieron destacar con la camiseta de River hace un tiempo: Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán. Ambos acercaron respuestas positivas y encaminaron sus respectivos regresos, por lo que el Chacho Coudet ya tendría nuevos jugadores para la ofensiva millonaria, más allá de la firme postura de Palmeiras por José Manuel López.



