(ARGENTINA).- “River va con todo por Ángel Correa. El Millonario prepara una oferta muy importante para acercarse a las pretensiones de Tigres e intentar destrabar la negociación”, tiró el periodista Maxi Benozzi. La declaración de intenciones de River tiene nombre y apellido: Ángel Correa.
Tigres reconoció haber recibido la propuesta formal del club de Núñez, pero la rechazó por considerarla insuficiente. La postura del conjunto mexicano es inflexible: solo aceptan la cláusula de rescisión de 18 millones de dólares para liberar al delantero, una cifra que en el Millonario no están dispuestos a desembolsar. La oferta, según alegaron los aztecas, no fue presentada por River sino por el representante del jugador, Agustín Jiménez, y por eso la desestimaron.
Correa, de 31 años y surgido en San Lorenzo, es un viejo anhelo del director deportivo Enzo Francescoli y del técnico Eduardo Coudet. Su polifuncionalidad en ataque —puede jugar como mediapunta, extremo o delantero centro— lo convierte en un refuerzo de jerarquía para un River que ya cerró los regresos de Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán, pero que no se resigna a sumar otro nombre de peso.
El propio futbolista empuja para que se concrete la transferencia. En las últimas horas, Correa se ausentó en el primer día de la pretemporada de Tigres y eliminó de su biografía de Instagram toda referencia al club mexicano, gestos que dejan en claro su deseo de volver al fútbol argentino. El campeón del mundo en Qatar 2022 ya tendría todo acordado en lo contractual con River, según informó Benozzi.
La pulseada por el precio
El obstáculo sigue siendo económico. Tigres, que en 2025 pagó alrededor de 10 millones de euros al Atlético de Madrid por la ficha de Correa, no está dispuesto a resignar ganancias. El delantero tiene contrato hasta junio de 2030 y un valor de mercado de 8 millones de euros, según la última actualización de Transfermarkt. En River existe optimismo de que la operación se destrabe, pero por ahora las negociaciones quedaron en un impasse mientras el club analiza cuánto puede estirar la propuesta.
Mientras tanto, el rosarino volvió a entrenar con Tigres y está a disposición del DT argentino Guido Pizarro, aunque con claras intenciones de ser transferido. Correa viene de una temporada exigente en el fútbol mexicano, con 54 partidos oficiales, 23 goles y 13 asistencias entre la Liga MX, la Copa de Campeones de Concacaf y la Leagues Cup.
En River aguardan una señal con la expectativa de que la presión del jugador flexibilice la postura de los felinos. La intención es acercar una oferta superadora en los próximos días y destrabar lo que sería, junto a Borré y Beltrán, un mercado de pases de alto impacto para el equipo de Coudet.


