(ARGENTINA).- “Cuanto mejor juegue y mayor sea su cotización, más beneficioso será para una futura transferencia, pero no existe intención de reincorporarlo al plantel principal”. La frase, que surgió del entorno del club ni bien River confirmó su lista de prescindibles, encontró en las últimas horas un eco inesperado en el mercado. Con el préstamo ya vencido y la opción de compra caduca, Atlanta United se quedó sin el pase preferencial por Matías Galarza Fonda, justo cuando el volante paraguayo termina de consagrarse como una de las revelaciones del Mundial 2026.
Las negociaciones entre la dirigencia millonaria y la franquicia de la MLS se reanudaron en las últimas horas, pero bajo condiciones completamente distintas a las que existían hace apenas un mes. Atlanta United dejó vencer la opción de compra pactada cuando pidió a Matías Galarza Fonda en marzo y ahora deberá sentarse a discutir un nuevo precio, indefectiblemente más alto que el original. Según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes cercanas a la operación, los norteamericanos pretendían pagar menos de lo estipulado en aquella cláusula; el rendimiento de Matías Galarza Fonda en la Copa del Mundo los obliga a recalcular.
El escenario es tan claro como paradójico. River no cuenta con el futbolista para el proyecto de Eduardo Coudet y le dará salida, tal como dejó en claro al incluirlo entre los apartados que trabajan en el predio lindero al Más Monumental. Pero al mismo tiempo, el club de Núñez sabe que la vidriera mundialista disparó la cotización del paraguayo. “Se espera una nueva oferta”, confió una fuente al tanto de las charlas, y en los pasillos del Monumental no ocultan cierta satisfacción por la pulseada: Atlanta se lamenta de no haber ejecutado la compra a tiempo, mientras River se frota las manos con la posibilidad de recuperar buena parte de los 4,25 millones de euros que invirtió en su momento por el mediocampista.
El Mundial que cambió la ecuación
Lo de Matías Galarza Fonda en la cita máxima viene siendo un redondo golpe de efecto para su carrera. Fue elegido figura del partido ante Turquía por el gol del triunfo que encaminó la clasificación paraguaya y, en los dieciseisavos de final frente a Alemania, jugó los 120 minutos y remató con una solvencia total su penal ante Manuel Neuer para sellar la eliminación de una de las selecciones candidatas. De los 14 partidos sin goles y la imagen deslucida que mostró con la banda roja en 2025, no queda rastro.
En ese contexto, el valor de mercado del volante —que Transfermarkt ubicaba en 3 millones de euros a principios de junio— se disparó ante la consulta de varios clubes del exterior que empezaron a preguntar condiciones apenas terminó el partido contra los germanos. Atlanta United sigue siendo el destino más probable, porque ya lo conocen y porque la negociación está avanzada, pero ya no es el único anotado: el interés de otras instituciones, en particular del fútbol europeo, le agrega una puja que antes no existía y que River piensa aprovechar hasta el último centavo.
Los números de la operación original ya no corren. River le hizo saber a la franquicia de Georgia que pretende recuperar la inversión inicial y que, si quiere quedarse con el pase, deberá elevar la oferta de manera considerable. Las cifras finales no trascendieron, pero en el entorno del jugador dan por descontado que la contrapropuesta del Millonario se moverá bastante por encima del préstamo con opción que Atlanta había insinuado en un principio. El club norteamericano, mientras tanto, evalúa hasta dónde está dispuesto a estirarse por un futbolista al que tuvo atado y que ahora observa desde la platea más cara del mundo.
Lo cierto es que Matías Galarza Fonda deberá regresar a Buenos Aires una vez que termine la participación de Paraguay en el Mundial. Si no se concreta antes una transferencia, le tocará sumarse al grupo de apartados que entrena alejado del plantel profesional, junto a nombres como Germán Pezzella, Fabricio Bustos o Giuliano Galoppo. Aunque su presente en la Copa del Mundo invite a imaginar otro destino, en el Monumental la postura no cambió: el paraguayo no será tenido en cuenta y su futuro se definirá por completo en las próximas semanas, cuando Atlanta United —u otro pretendiente— ponga sobre la mesa los nuevos números que su brillante Mundial ya dejó como piso.


