(ARGENTINA).- “Hay una probabilidad que mañana cuando Tigres reporte y vuelva a la actividad, que Angelito Correa no reporte. Yo le diría a Angelito Correa: ‘¿Así no Angelito? no te equivoques, así no. ¡Así no Angelito!’”, habían anticipado en el programa mexicano Fútbol Sobre la Mesa. La advertencia se cumplió: Ángel Correa no se presentó al primer entrenamiento de la pretemporada de Tigres y presiona abiertamente para forzar su salida a River.
El periodista mexicano Roberto Flores informó que el delantero de 31 años no apareció en la vuelta a las prácticas del plantel y que no contaba con un permiso especial del club para sumarse más tarde. Según los reportes desde México, Correa recién regresará de España entre este jueves y el viernes.
La ausencia desató el enojo de los hinchas de Tigres, que lo liquidaron en redes sociales apenas se conoció la novedad. La directiva azteca, por su parte, mantiene una postura firme: no negociará al jugador por menos de 15 millones de dólares.
La pulseada por el precio
River ya le igualó a Ángel Correa el contrato que percibe en México y está dispuesto a desembolsar más de 10 millones de dólares para quedarse con el pase. La diferencia de alrededor de 5 millones con la pretensión de Tigres es el principal escollo de la negociación.
Eduardo Coudet necesita delanteros con urgencia: en la pretemporada en Alicante solo cuenta con Sebastián Driussi, Facundo Colidio y el juvenil Joaquín Freitas. Por eso, la dirigencia de River busca acelerar las gestiones en los próximos días para definir, por sí o por no, la llegada de Ángel Correa y de otros tres nombres que maneja en paralelo.
Además del rosarino, el Millonario negocia por Lucas Beltrán, Gio Simeone y Rafael Borré. Con Beltrán ya hay acuerdo con Fiorentina por un préstamo con opción de compra, aunque el delantero todavía no dio el sí. Borré dio luz verde para volver, pero resta negociar con Inter de Porto Alegre. Por Simeone, River ofertó 9 millones de euros y aguarda una reunión con Torino.
Mientras tanto, Ángel Correa espera en España que la maniobra de presión surta efecto. En River confían en que el fastidio de Tigres ante una situación cada vez más incómoda termine destrabando el pase antes del final de la pretemporada.


