(ARGENTINA).- “Lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño”. La frase, soltada en la zona mixta de Dallas tras la victoria de la Selección Argentina contra Austria por el Mundial 2026, activó una bomba de efectos inmediatos. El delantero Julián Álvarez le comunicó al mundo su deseo de irse del Atlético de Madrid y provocó una reacción inmediata del club español.
“JULIÁN NO SERÁ TRASPASADO AL BARCELONA A MENOS QUE PAGUEN LA CLÁUSULA DE €500M. No hay cantidad de dinero por la que el Barça pueda comprarnos a Julián Álvarez. No será traspasado al Barcelona. O pagan la cláusula de rescisión de €500M o no hay acuerdo”, fue la respuesta oficial del Atlético de Madrid, replicada por el periodista especializado Fabrizio Romano, apenas horas después de las declaraciones del cordobés. La dirigencia colchonera movió fichas en tiempo récord para blindar a su estrella.
La guerra escaló un escalón más cuando el club rojiblanco anunció que denunciará al FC Barcelona ante la FIFA por considerar que hubo una negociación indebida con el futbolista, que tiene contrato vigente. “Todo el mundo sabe que es un club tramposo”, dispararon fuentes del Atlético de Madrid consultadas por la prensa ibérica. Y añadieron: “No hay ninguna cantidad por la que el Barcelona pueda comprar a Julián, que no será transferido al Barcelona. O paga la cláusula (de 500 millones) o nada”. La institución adelantó que llevará el caso a la justicia deportiva.
Julián Álvarez, de 26 años, fue fichado en 2024 desde el Manchester City por 75 millones de euros. Desde entonces acumuló 106 partidos, 49 goles y 17 asistencias con la camiseta rojiblanca. “No es momento para hablar de esto, pero tampoco puedo esconderme, trato de ser una persona honesta. Hablé con las personas del Atlético Madrid y creo que lo mejor para todos es una transferencia”, amplió el delantero sobre su deseo de cambiar de aire en este mercado de pases.
La cláusula de rescisión de 500 millones de euros y un contrato que lo ata hasta 2030 son las herramientas legales a las que se aferra el Atlético para frustrar cualquier intento de compra. Esa política de mano dura ya se aplicó días atrás con el Real Madrid, que el 9 de junio presentó una oferta formal de 150 millones de euros por el ex River, la cual fue rechazada de plano por la institución del Metropolitano.
En el medio del tire y afloje, un actor observa el desenlace con especial atención. Si el Barcelona deposita los 150 millones de euros que se rumorean en España y fuerza la salida, River Plate percibiría aproximadamente 5,6 millones de euros en concepto de mecanismo de solidaridad por la formación del jugador, una cifra equivalente al 3,75% del monto total del traspaso.
Hasta el cierre de esta nota, el Barcelona no había emitido ninguna declaración oficial confirmando o desmintiendo contactos por el exfutbolista de River. Las fuentes del club catalán, en cambio, sostenían en las últimas semanas que no enviaron ninguna oferta al Atlético de Madrid. La pulseada, con la cláusula de los 500 millones como telón de fondo, recién empieza.



