(ARGENTINA).- “Ante la dificultad de cerrar otros delanteros más costosos, el colombiano surge como una opción más accesible”, contó el periodista Matías Cabezas. En River ya activaron un plan alternativo para reforzar la zona de ataque y el nombre que volvió a aparecer en la mesa de la dirigencia es el de Rafael Santos Borré.
La información fue difundida por Cabezas a través de sus redes y rápidamente replicada por sitios partidarios. Hasta el cierre de esta nota, el entorno del futbolista no se había pronunciado, pero en Núñez admiten que el delantero del Inter de Porto Alegre es una de las variables que más consenso genera puertas adentro.
El regreso de Borré tomó fuerza en las últimas horas como respuesta directa a los obstáculos que frenaron otras negociaciones más ambiciosas. Las tratativas por Giovanni Simeone continúan trabadas por las diferencias económicas con el Torino, mientras que Ángel Correa y Lucas Beltrán tampoco ofrecen garantías de una resolución inmediata. En ese escenario de espera y presupuesto acotado, la opción del colombiano se presenta como un atajo realista que seduce al técnico Eduardo Coudet.
Por qué lo quiere Coudet
Rafael Santos Borré conoce el mundo River de memoria. Con 30 años y un pasado brillante bajo las órdenes de Marcelo Gallardo, supo ser goleador y referente de un ciclo cargado de vueltas olímpicas. Ese respaldo emocional y futbolístico lo convierte en un apellido al que la dirigencia, encabezada en las gestiones por Pablo Longoria, siempre le presta atención cuando se abre una ventana del mercado.
Su pase está valuado en alrededor de 5 millones de dólares y mantiene contrato con Internacional de Porto Alegre hasta diciembre de 2028. La cifra, aunque exigente para el contexto actual del fútbol argentino, es inferior a la de los otros atacantes apuntados y no paraliza de antemano la operación.
Por ahora no existe una oferta formal sobre la mesa del club brasileño. El interés es real y está respaldado por el cuerpo técnico, pero en el Monumental todavía no quemaron las naves: la prioridad sigue siendo resolver las tratativas más complejas y, mientras tanto, mantener vivo el contacto por Rafael Santos Borré como alternativa concreta.
River necesita jerarquía en ataque para encarar el segundo semestre con exigencia doble. La clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana como líder del grupo H —certificada con el 3-0 ante Blooming— y la condición de subcampeón del Torneo Apertura obligan a reforzar un plantel al que Coudet no quiere que le falte gol en los meses decisivos. La vuelta de un viejo conocido, con el sello de los que ya rindieron en Núñez, empieza a entusiasmar.



