En medio del parate que encontró River tras el cierre del semestre, Eduardo Coudet y la dirigencia no tienen descanso. Preparan decisiones importantes puertas adentro, por lo que, inevitablemente, Maximiliano Salas quedó bajo la lupa. Principalmente ante su reciente nivel y panorama inmediato, que ya estaría definido por orden del entrenador: “Para lo que viene“.
Maximiliano Salas llegó a River a mediados de 2025, luego de rechazar la oferta de renovación de Diego Milito y cruzar la puerta de salida en Racing. Dio luz verde para que la dirigencia del cuadro de Núñez desembolse 8 millones de dólares y ejecute su cláusula de rescisión, lo que parecía representar un alivio para Marcelo Gallardo en vistas del armado de su delantera.
Sin embargo, la realidad se alejó bastante de lo imaginado en los meses posteriores. Ni siquiera el cambio de ciclo le brindó un escenario alentador al oriundo de Curuzú Cuatiá, ya que su nivel lo empujó al banco de suplentes y poco a poco comenzó a encaminar su adiós. Así lo reveló Matías Cabezas en las últimas horas, cuando confirmó que el Pizzero no es prioridad para el Chacho.
“Maxi Salas podría haber llegado a jugar su último partido en River. Al delantero se le están buscando opciones de salida ya que no es tenido en cuenta para lo que viene“, confirmó el comunicador. Por lo tanto, la dirigencia millonaria abriría las puertas en Núñez durante el mercado de pases, ante la chance concreta de recibir nuevas propuestas por el delantero.
Anticipan su adiós de River
Según Atilio Costa Febre, el adiós de Salas estaría más encaminado de lo que se piensa, e incluso tomaría forma en este mercado de pases. “Salas está vendido ya: River lo transfiere a Salas al exterior, seguramente empardará lo que invirtió en su momento con aquella incorporación que hizo, cuando se lo sacó a Racing por una suma muy importante. A mí me dicen que Salas deja River una vez que se pare el fútbol, antes que comience la Copa del Mundo“, aseguró el periodista.





